Paideia Política

México, sin Estado de Derecho

Ninguna sociedad que se defina como democrática puede serlo, si carece de un Estado de leyes.

México no puede ser una excepción en esta realidad.

El derecho tiene que imperar por encima de los deseos personales de gobernantes y juzgadores. En caso contrario, se corre el riesgo de que prive la barbarie.

En este sentido, las noticias no son buenas para nuestro país.

Hace apenas unos días, el World Justice Project presentó su Índice de Estado de Derecho 2017–2018, para medir la observancia del mismo en 113 países de todo el mundo, en ocho aspectos:

Restricciones a las facultades del gobierno, ausencia de corrupción, gobierno abierto, derechos fundamentales, orden y seguridad, aplicación de las leyes, justicia civil y justicia criminal.

Desde la publicación del último Índice, en octubre de 2016, la mayoría de los países estudiados disminuyeron puntos en las áreas de derechos humanos, controles de los poderes del gobierno, y justicia civil y penal.

El mayor descenso se observó en los derechos fundamentales, que mide la ausencia de discriminación, el derecho a la vida y la seguridad, el debido proceso, la libertad de expresión y religión, el derecho a la privacidad, la libertad de asociación y los derechos laborales.

El segundo mayor descenso se observó en las restricciones a los poderes del gobierno, que determina el grado en que los gobernantes están sujetos a la ley.

Los tres países mejor evaluados en el mencionado Índice fueron, nuevamente, Dinamarca (1), Noruega (2) y Finlandia (3); los peores evaluados fueron, otra vez, Afganistán (111), Camboya (112) y Venezuela (113), igual que en 2016.

En la región latinoamericana, el lugar más destacado lo ocuparon: Uruguay (22), Costa Rica (24), Chile (27), Argentina (46), Brasil (52), Perú (60), Panamá (61), Colombia (72) El Salvador (79) Belice (81) y Ecuador (85). México (92) solo supera en la materia a Guatemala (96), Nicaragua (99), Honduras (103), Bolivia (106) y Venezuela, que nuevamente tuvo el puntaje más bajo en entre los 113 países analizados.

Nuestro país apenas alcanza un puntaje de 0.45 de calificación, es decir menos de la mitad, en observancia del Estado de derecho.

Esto significa que está reprobado en la materia.

Pero no solo eso: las cifras indican que de 2016 a la fecha bajó cuatro lugares en el Índice, una cifra que refleja el constante deterioro que sufre nuestro país en este campo.

Así, México no puede ser un ejemplo a seguir.

Urge revertir esta tendencia.