Paidea

El problema de la confianza

Tenía decidido escribir sobre literatura y dejar un poco de lado los temas de política. Pero un hecho que ha llamado la atención de los medios y comentaristas políticos, es decir, el relativo al informe de la Secretaría de la Función Pública acerca de la investigación sobre el conflicto de intereses, donde se vio involucrado el Presidente de la República, me llevó a cambiar de opinión y abordar el asunto.

¿Es la crónica de una exoneración anunciada? Veamos: el máximo órgano anticorrupción en este país determinó que no hubo conflicto de intereses, una vez concluida la indagación que duró varios meses, a pesar de los múltiples contratos al Grupo Higa.

¿Podía esperarse otra cosa? Quien anuncia la exoneración es un subordinado al Presidente, en virtud de que fue puesto por él en el cargo. En realidad Virgilio Andrade es un figurín manipulable, que deja en entredicho (todavía más) la credibilidad de las instituciones, al buscar contribuir con su informe a la recuperación de la confianza perdida por parte del Primer Mandatario.

Distintas voces de oposición han cuestionado el informe y la acción de exonerar, no sólo a Peña Nieto sino también a Luis Videgaray, Secretario de Hacienda.

Dicha acción ha sido considerada no sólo inaceptable sino tendenciosa. Para algunos fue una burla, para otros una farsa, una simulación e incluso una “tomadura de pelo” para el pueblo de México. El problema es que algunos de los políticos que critican esto, son los mismos que han avalado las propuestas y acciones impulsadas por el presidente y su grupo, contrarias a los intereses de la mayoría de los mexicanos.

¿Qué pensamos los ciudadanos? Que nos siguen tratando como menores de edad, como si no tuviéramos acceso a información y criterio propio. ¿Con una disculpa del presidente se acabó el problema? Desde luego que no. El conflicto de intereses es una realidad en esta administración y buscan ocultarlo.

Los negocios desde el poder siguen a la orden del día. La corrupción es lo que ha generado la crisis de confianza que se vive actualmente y que está impactando de manera grave al sistema político.

El grupo en el poder no quiere verlo y desdeña a una sociedad que le ha perdido la confianza, que está mejor informada y exige transparencia. Los ciudadanos vemos cómo los políticos usan las instituciones para beneficio propio, las han dañado y con ello están perjudicando la democracia que tanto dicen defender.

El problema es de confianza pues sin ella, dicen los que saben de política, no hay democracia. 


gabriel_castillodmz@hotmail.com