Paidea

Algunas dudas para el 2015

Arranca el año 2015 y con el se inician nuevos proyectos, se formulan propósitos, expresan deseos y desde luego se mantienen o surgen las siempre obligadas dudas. La obstinación de quienes tienen la responsabilidad de conducir este país, en cuanto a seguir con el mismo modelo que ya demostró su fracaso para combatir las desigualdades sociales, nos lleva a dudar que este año se concreten resultados positivos para la población mayoritaria derivados, como se ha ofrecido en el discurso presidencial, de las “reformas estructurales” que se han considerado, desde las élites nacionales, como nuestra carta de presentación para el ingreso al Club de Países del Primer Mundo. La duda razonable al respecto surge de la terca realidad que en 2014 logró refutar el triunfalismo discursivo.Es indispensable que a partir de 2015 se tomen decisiones de fondo para revertir las profundas desigualdades padecidas entre los individuos de países que, como el nuestro, persisten en conservar el mismo esquema económico que ha motivado que, según datos del Banco Mundial, desde comienzos de este siglo XXI, el 5% de la población más rica cuente con un tercio del ingreso global total, igual al que posee el 80% de la población más pobre. Entre nosotros sigue la injusta distribución de la riqueza, la pobreza y la vergonzosa presencia del hambre en un importante sector de mexicanos, a pesar de las costosas campañas publicitarias que buscan desvirtuar la realidad en ese campo. De verdad lastima que, en este país con tanto potencial y recursos, se mantengan altas tasas de desnutrición entre niños menores de 6 años, lo que les afecta su cuerpo y su mente inhabilitándolos, en cierto modo, para la obtención de aprendizajes efectivos en las escuelas cuando llegan a ellas.De lo planteado surge otra duda, ahora referida al éxito de la reforma “educativa” en términos estrictamente pedagógicos, relacionados con la calidad de la educación y más concretamente de los aprendizajes de los alumnos, sobre todo de nivel básico. ¿De verdad se piensa que avanzaremos en el terreno educativo a partir de medidas como la re-centralización que se hará efectiva en este mes?Desde este 15 de enero se iniciará un proceso que revierte lo que en 1992 se impulsó comoAcuerdo Nacional para la Modernización Educativa, una de las acciones más notables del gobierno de Carlos Salinas de Gortari que, a decir de variados expertos, orientaba la política educativa en el sentido correcto de la necesaria descentralización que, es menester decir, nunca se llegó a cumplir del todo y mucho menos profundizar.  ¿Acaso con la desaparición del Fondo de Aportaciones para EducaciónBásica (FAEB) y la creación del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE), controlado por las Secretarias de Hacienda y de Educación a nivel central, se podrá garantizar la urgente mejora de la calidad educativa? ¿Cómo generar condiciones de desenvolvimiento, de aprovechamiento, de las potencialidades y capacidad de los actores regionales o locales en el ámbito educativo si se reinstaura, bajo un enfoque eminentemente centralista, la lógica de la administración y del control, particularmente de los recursos humanos? Esta medida tomada por el gobierno federal viene a confirmar lo que antes hemos expresado, en el sentido de que la reforma tiene más de laboral que de pedagógica. Estas y otras dudas, entre las que destaca la relativa a la mejora de la seguridad en el país no son meras ocurrencias, tienen sustento en nuestra realidad. 



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