Paidea

Visitantes de Ayotzinapa

A pesar de su juventud, en el rostro de José y Carlos se aprecia cansancio. Han viajado muchos kilómetros y llevado a cabo múltiples reuniones; pero no se observa desánimo, más bien hay entusiasmo para informar, compartir experiencias y llamar a organizarnos para transformar nuestro país. Se trata de dos estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, que llegaron a la Región Lagunera el pasado jueves por la noche procedentes de Monterrey, con el propósito de realizar actividades con distintas agrupaciones sociales y ciudadanas, a efecto de mantener viva la lucha por los desaparecidos, sus compañeros de estudio. Rechazan por completo la decisión gubernamental de dar por cierta la versión de un delincuente para cerrar el caso. Es sorprendente, pero estimulante, ver a estos jóvenes, uno de primer grado y otro de tercero de Educación Normal, quienes muestran madurez, manejo de información, claridad en su posición política y capacidad para establecer relaciones. Aceptan que tienen miedo –Carlos es sobreviviente de los hechos ocurridos en Iguala el 26 de septiembre de 2014- pero afirman que es más fuerte el compromiso con los desaparecidos, con las Normales Rurales y con el país. No hay marcha atrás: se busca la verdad y la justicia.José y Carlos visten y se conducen con senci-llez; llegaron y se mantuvieron acompañados durante su estancia en La Laguna por cuatro activistas sociales de Monclova. Tuvieron encuentros con estudiantes, organizaciones sociales y familiares de desaparecidos en el estado de Coahuila; además, participaron en una reunión pública de carácter informativo y para llamar a la resistencia y la organización a los ciudadanos. No es muy común escuchar a gente tan joven con un discurso antisistema de esa claridad meridiana. Tenía razón Machado cuando escribió que “se hace camino al andar”. Estos muchachos han vivido en medio de la pobreza, han aprendido sobre la marcha, se han ido forjando en la lucha cotidiana, de ahí que sin estridencias se comuniquen con los demás por medio de un lenguaje entendible para todos. Se saben en riesgo, están señalados como subversivos. ¿Subversivos? ¡Vaya que lo son! Ellos tienen la versión de los de abajo, pues ¿no es acaso ese el significado de la palabra sub-versión? Ellos tienen la versión desde su condición de víctimas, distinta a la que nos quieren imponer las autoridades y los medios de comunicación. Y con esa versión de los de abajo están recorriendo el país, ellos y otros compañeros normalistas, hasta lograr que prevalezca –como ya dije- la verdad y la justicia. Agradecimos su visita y las lecciones que se desprenden de su movimiento, que ya también es nuestro.   


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