Paidea

París y la barbarie

Los ataques terroristas en París, el pasado 13 de noviembre, generaron muy diversas reacciones, desde los pronunciamientos de Jefes de Estado hasta los comentarios en las redes sociales.

Estos siguen circulando en México y me llama la atención que, algunos al menos, son de reclamo por la excesiva cobertura mediática a lo ocurrido en la capital francesa, cuando en nuestro país existen tantos problemas que exigen ser atendidos.

Sin desconocer que esto último es cierto, me parece una estrechez de criterio pretender minimizar los actos de barbarie reivindicados por el llamado Estado Islámico.No debemos olvidar que vivimos en lo que Edgar Morin, pensador francés, llama la Edad de Hierro Planetaria.

La tecnología nos ha acercado de manera impresionante a los seres humanos, para bien o para mal; al instante conocemos lo que ocurre en cualquier parte del mundo y cada acontecimiento, de manera directa o indirecta, nos afecta a todos.

Por ello cabe preguntar, si el mundo ha conocido lo que pasa en México y se han recibido muestras de solidaridad internacional en distintos momentos, ¿Por qué no solidarizarnos con los franceses? ¿Por qué no compartir con ellos la perplejidad y el miedo que provocan los actos de terror?No desconocemos que la cultura universal debe mucho a Francia y París se puede ver hoy como un trozo vivo de la historia de nuestro mundo.

Ahí nace el lema de Libertad, Igualdad, Fraternidad, bajo la Declaración de los Derechos del Hombre de 1789, por lo que es inaceptable que se pretenda tomar de pretexto los atentados para buscar limitar las libertades de los franceses, por la presión de los ultraconservadores, y que se pretenda alimentar el rechazo a los migrantes.

Estos son asuntos delicados que no hay que perder de vista.

Por otra parte, los acontecimientos citados me llevaron a releer las bellas páginas que dedicó Stefan Zweig a “París, la ciudad de la eterna juventud” en su libro El mundo de ayer y, a partir de ello, reafirmar la convicción de agradecer desde esta pequeña parte del planeta lo que nos han regalado esa ciudad y país europeos: a Rabelais, Voltaire, Rousseau, Víctor Hugo, Balzac, Stendhal, Proust, Monet, Cézanne, Renoir, Gide, Sartre, Simone de Beauvoir, Edith Piaf y tantos otros literatos, artistas o filósofos, que han contribuido, a lo largo de la historia, a la humanización de este mundo.

Ello nos recuerda la necesidad de recuperar la cultura para enfrentar la barbarie que, de manera lamentable, sigue vigente en pleno siglo XXI. 


gabriel_castillodmz@hotmail.com