Paidea

Nuevo esquema de formación

Leí con interés el comunicado No. 84 de la Secretaría de Educación Pública, divulgado hace unos días, donde se informa sobre la Estrategia Nacional de Formación Continua de Profesores de Educación Básica y Media Superior.

De él se pueden desprender varias líneas de análisis que abordaré en esta columna. Se destaca el importante incremento al presupuesto para esa tarea, que pasó de 200 a 1809 millones de pesos, con lo que se presume un aumento del 800 por ciento.

Estas cifras ponen en evidencia la raquítica inversión que se venía realizando para la preparación de los docentes. ¿Por qué entonces la SEP se empeña en evaluar a los maestros sin haberlos preparado adecuadamente? Sin desconocer la importancia de la evaluación, primero se requiere formar bien a quienes tienen la tarea de educar a los mexicanos.

Pero además, si usted divide los 1809 millones de pesos entre el millón doscientos mil docentes que, a decir de la SEP, serán atendidos en cuanto a su formación permanente, se verá que la inversión no es tan abultada como se pretende hacer creer. Este sencillo ejercicio matemático coloca en otra perspectiva un presupuesto, (“histórico”, lo llamaron) que a todas luces sigue siendo insuficiente.    

Otro aspecto tiene que ver con quienes tendrán a su cargo la “formación profesional que merecen” nuestros maestros, entiéndase hacia dónde se destinarán los más de mil ochocientos millones.

A decir de la SEP, se ha recurrido a las universidades privadas y públicas “más prestigiadas del país” para que diseñen cursos, ofrezcan la tutoría y asesoren proyectos de aplicación en el aula. Y sólo de manera complementaria participarán algunas de “las mejores escuelas normales”, por ser las que tienen mayor experiencia en la práctica docente.

Para justificar esta decisión, afirman que la capacitación docente que se venía ofreciendo no respondía a los retos que demanda el siglo XXI en la tarea pedagógica; que los cursos no eran pertinentes; que eran de baja calidad y frecuentemente impartidos por instructores inexpertos. El problema con estos planteamientos es que la propia SEP era la responsable de lo que está criticando.

Más que un ejercicio de autocrítica, lo que se observa es la intención de hacer algo equiparable a la subrogación de los servicios médicos que ocurre en el ISSSTE o el IMSS, en la idea de pasar recursos públicos a instituciones privadas con el consiguiente desmantelamiento de  las instituciones públicas. El turno es del Sistema Nacional de Formación y Actualización Docente. Dígase lo que se diga, esto es una forma de privatizar la educación.


gabriel_castillodmz@hotmail.com