Paidea

Nuevo Modelo Educativo

En los últimos días del 2015, este diario publicó una nota que llamó mi atención como interesado en temas educativos y dio materia para esta primera colaboración del año nuevo (Milenio 27-XII). Tenía que ver con algunas declaraciones del Secretario de Educación Pública de México, pronunciadas en una reunión con la cúpula del sector industrial, respecto al Nuevo Modelo Educativo y los alcances de la Educación Primaria.

En ellas se anuncia la impresión de nuevos libros de texto, lo que considera “la última pieza de la transformación del sistema educativo”.

De inmediato surgen preguntas: ¿Otros libros de texto? ¿Bajo qué criterios se elaboraron y en correspondencia con cuáles programas? ¿Y los anteriores libros que al inicio de este sexenio se corrigieron? ¿Cuáles fueron las otras piezas de la supuesta transformación del sistema? Lo que sabemos es que han dedicado esfuerzos y recursos sólo a la evaluación de los maestros. 

El Secretario Nuño Mayer se compromete a que el Nuevo Modelo estará listo para arrancar en el ciclo escolar 2018-2019, o sea que no le tocará ver su implementación, aunque tiene la esperanza de que todavía será inaugurado por su jefe, el Presidente Peña Nieto. Como dijeran los dirigentes del SNTE será un “gran legado” para los mexicanos.

Dirían en mi pueblo ¡figúrese usted! La pregunta obligada es: ¿Se mantendrá en el nuevo sexenio? Pero si lo dicho hasta aquí es alarmante que provenga de un funcionario del nivel del señor Nuño, es más preocupante aún su opinión de que “no es sano que haya demasiados temas” en la educación primaria.

Según el titular de la SEP, lo que se requiere es “que los niños de México, por lo menos cuando salgan de primaria, dominen dos materias: español y matemáticas”. Lo bueno es que lo dijo ante la cúpula del sector industrial, como una forma de garantizarles que podrán estar seguros de contar con mano de obra barata, con mexicanos que sepan leer, escribir y contar.

Aunque entendemos la importancia de dominar el idioma, de que los alumnos se expresen oralmente y por escrito con propiedad y con vocabulario suficiente, no deja de ser una visión muy limitada de un Secretario de Educación.

¿Qué pensaría don Jaime Torres Bodet? Pero, además, cuando yo estudié la primaria de 1960 al 66 aprendí, como muchos mexicanos de aquel tiempo, bastante más que español y matemáticas (o su equivalente) y considero que bien aprendido.

¿Dónde queda lo integral que establece el artículo tercero constitucional? ¿Y la importancia de las ciencias? ¿No estaremos ante un grave retroceso en materia de educación primaria? 


gabriel_castillodmz@hotmail.com