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Movilizaciones magisteriales II

El sábado 11 de julio tuvo lugar un Foro Educativo en Gómez Palacio, organizado para dar a conocer el proyecto de conformación del Observatorio Educativo de La Laguna, a iniciativa de un grupo de docentes de distintos niveles educativos, con la participación de padres de familia y estudiantes.

Esta actividad forma parte de lo que pretende ser un movimiento pedagógico, impulsado por los propios maestros laguneros bajo la idea de que no basta la movilización en las calles, la protesta necesaria frente a los abusos de autoridad o el señalamiento crítico hacia las políticas públicas relativas a educación. Se requiere de una reapropiación de nuestra materia de trabajo, a partir de una revisión crítica de las tareas que desempeñamos y del estudio permanente de, entre otras, la teoría pedagógica, que nos ayude en la constante transformación y mejora.

El Foro reunió alrededor de 200 personas, ante las cuales se sustentó una conferencia sobre la actual reforma educativa y se presentó el proyecto del Observatorio. El mayor porcentaje de los asistentes fueron maestros jóvenes, participativos, con una posición clara frente a la implementación de la reforma educativa y su eje vertebral: la evaluación.

El resultado de esta actividad fue un conjunto de propuestas y sugerencias sobre temas o asuntos vinculados con la educación pública y el ejercicio docente, que servirán de punto de partida para el quehacer del Observatorio, que se ha concebido como instrumento no sólo de los maestros sino de la sociedad en general, en función de la pregunta: ¿Cómo lograr que la educación, a través de un organismo ciudadano, contribuya al cambio social, a partir de las condiciones que se presentan en el contexto actual? Pregunta nada fácil de contestar, que se convierte en importante desafío.

De ahí que, a las movilizaciones en las calles se deba sumar un movimiento pedagógico, que permita a los trabajadores tomar la iniciativa en las escuelas. Los maestros no podemos dejar que nos arrinconen, ni nos atemoricen; estamos obligados a demostrar que sabemos hacer nuestro trabajo, que estamos dispuestos a seguir aprendiendo, que no tememos ser evaluados, siempre y cuando sea con fines de mejora y que se evalúe el sistema educativo en su conjunto.

El potencial del magisterio es enorme; debe desenvolverse. Su capacidad transformadora está presente, hay que hacerla sentir. En este movimiento los maestros jóvenes tienen la palabra. Los viejos estamos decididos a apoyarlos. 


gabriel_castillodmz@hotmail.com