Paidea

Leer a Alberto Chimal

Para dejar de escribir sobre política, retomo el tema de la lectura. Recientemente tuve la oportunidad de leer un libro de Alberto Chimal que lleva por título La generación Z, con textos por demás interesantes. Lo descubro como un joven escritor con un enorme potencial que provocó un doble efecto en mí.

Por una parte, me estimuló con sus planteamientos originales, en ensayos muy bien escritos y, por otra, generó una especie de depresión al hacerme sentir que se han ido los años y no he podido concretar un libro que me deje plenamente satisfecho. Lo confieso sin rubor.

¡Qué remedio! Pero habré de seguir en el empeño hasta que esté al borde de la tumba. Con gran interés, he percibido en los textos de Chimal la osadía de un hombre joven, la audacia en el manejo del lenguaje, con un dejo de irreverencia, de desparpajo, para hablar de su generación, la Z, que se ocupó del tiempo y la memoria, que buscaron retratar su época, el fin del siglo XX.

Son ensayos breves que ofrecen diversos acercamientos a algunos autores conocidos y otros no tanto; a temas, si no originales, al menos con tratamientos novedosos, con cierta frescura que surge de un notable dominio del lenguaje y amplia cultura.

Lo mismo escribe sobre la zacatecana Amparo Dávila, que acerca de locos visionarios; igual de Roberto Bolaño que de Tolstoi, de tecnología o escritura fantástica.

Me llamó la atención, y es una causa más para la depresión, ¡carajo!, que el autor asuma la especie de tragedia que representa para un escritor el tener conciencia plena de que la literatura se ha convertido en algo prescindible en nuestro tiempo. Nos plantea como hecho innegable, que  la cultura mexicana “ya está conquistada: la imaginación de millones de nosotros está colonizada por las ideas de violencia, por las fantasías y mitos que le son propios” (el dramático caso del asesinato de un niño en Chihuahua por adolescentes que “jugaban” al secuestro es una muestra, entre muchas).

Por ello sugiere Chimal la lectura de lo que propone como literatura de la imaginación, una literatura que ayude a descolonizar, a partir de transitar los caminos de la vida interior, esa porción no menos real de la existencia humana que tenemos olvidada y que estamos obligados a recuperar y cultivar, con plena conciencia de que ninguna literatura puede cambiar el mundo, pero alguna como la que propone puede cambiar a los individuos. Por ahí podemos empezar.

De ahí la recomendación de leer a Alberto Chimal. CONACULTA está editando sus libros que llegan a las Salas de Lectura y bibliotecas. Es un autor que debemos leer los maestros; nos ayudará a apasionarnos por esa actividad indispensable para nuestra formación permanente. 


gabriel_castillodmz@hotmail.com