Paidea

Cerrar filas

Frente a la tragedia ocurrida en Monterrey, en la que se vio involucrado un adolescente, que se suicida después de agredir con arma de fuego a su maestra y a varios compañeros de grupo, es necesario no soltar el tema y buscar la articulación de esfuerzos de todos los sectores que deban y puedan contribuir, desde sus ámbitos de competencia, a evitar que ese tipo de hechos tengan réplicas en otros puntos del mapa nacional.

He señalado antes que el ritmo de vida en estos tiempos, marcado por la rápida sucesión de los hechos, nos lleva a voltear la página relativa a un acontecimiento al aparecer otro de igual o mayor espectacularidad.

Uso intencionadamente esta palabra pues, como sabemos, en nuestra sociedad todo lo convertimos en espectáculo y, lamentablemente, en ocasiones con afán de lucro. Por ello fue buena la decisión del gobierno federal, a través de Gobernación, de pedir a las televisoras que se abstuvieran de transmitir videos o fotografías relacionadas con lo ocurrido. Pero no se pudo impedir que por medio de las redes sociales se les diera vuelo, con el consiguiente impacto negativo.

De nueva cuenta se hace presente, en relación con el suicidio, la pregunta de si la vida vale la pena de ser vivida. No sé si el adolescente que se quitó la vida se planteara esa cuestión u otra similar al decidir hacerlo, con el agravante de que además atentó contra la vida de su maestra y condiscípulos, pero es evidente que para él, y por desgracia para muchos otros jóvenes, la vida ha perdido valor. ¿Por qué? No lo tengo claro. Lo que sí veo claro es la urgente necesidad de cerrar filas como sociedad para evitar que se repitan este tipo de acontecimientos que de verdad nos sacuden.

Entiendo que no hay recetas ni manuales con instrucciones para lograrlo, pero no nos podemos quedar en el pasmo y la perplejidad. Un primer paso, insisto, es no voltear la página. Mantener el hecho en calidad de referente para actuar.

El cierre de filas puede comenzar entre padres de familia, maestros y autoridades educativas en el ámbito escolar y más allá de él. Volvamos a poner en el centro de la discusión algunos conceptos como permisividad, autoridad y socialización primaria o asuntos relativos a la revaloración de la función de los maestros, de la escuela y el papel fundamental de la familia. Al avanzar en esto, aunque sea un poco, sentaremos las bases para un nuevo tipo de convivencia social. 


gabriel_castillodmz@hotmail.com