Paidea

Cárdenas y Juárez

La conmemoración del 77 aniversario de la Expropiación Petrolera, el pasado 18 de marzo, bien puede considerarse una afrenta a la memoria del Gral. Lázaro Cárdenas del Río. ¿Cómo juzgar que en el acto para recordar la acción patriótica que llevó a cabo el más grande Estadista mexicano del siglo XX, en beneficio de los trabajadores petroleros y del país, el presidente Peña Nieto se dedique a ensalzar SU reforma energética que vuelve a privatizar nuestros recursos? ¿Cinismo o insensibilidad? Los mexicanos no debemos olvidar que tenemos una deuda con el Gral. Cárdenas, quien durante todo su mandato actuó pensando en el país y en sus habitantes.

Fue un presidente popular, muy querido, con alta sensibilidad política y profundamente patriota. Hombre sin grandes alardes o falsos protagonismos, del que Francisco J. Mújica dijo en su momento: “es sobrio y sencillo para comer como lo es para hablar, prudente como viejo, cauto como un estadista, enérgico como un soldado, modesto como un hijo del pueblo y generoso y comprensivo con el dolor ajeno y las aspiraciones de los de abajo”. Al igual que a Cárdenas, es pertinente recordar a otro gran mexicano, el Presidente Benito Juárez de quien ayer se conmemoró el 209 aniversario de su natalicio.

Fue un político por vocación y un estratega que, como gobernante, hizo valer los principios morales y la altura de miras que sólo tienen los hombres de Estado.

Su ejercicio de gobierno se apegó siempre a la Constitución, con transparencia, honestidad y en defensa de la Soberanía nacional.

Por ello conviene saber que Justo Sierra dedicó su valioso libro sobre Juárez a la juventud, porque pensaba que la vida de ese gran patriota es “una suprema lección de moral cívica” que debe llegar e influir en la conciencia de las nuevas generaciones.

No dejaremos de señalar que Juárez y Cárdenas han sido los mejores presidentes de México, del siglo XIX el primero y del XX el segundo.

Pero no sólo hubo grandeza en ellos, sino también en los hombres, quizás los más brillantes de su tiempo, que los acompañaron en la tarea transformadora. La figura de esos hombres se agiganta frente a la mediocridad de hoy.

Qué lejos están los políticos actuales de esos perfiles de gobernantes. Por ello indigna que sigan utilizando la imagen de los verdaderos patriotas, para justificar acciones que van contra el interés nacional.

Cárdenas nunca hubiera apoyado una reforma energética como la ya aprobada, pues va en contra de lo que fue la decisión más trascendental de su gobierno. Juárez jamás hubiera permitido tanta violación a los derechos humanos como hoy tenemos. Su ejemplo sigue vigente, pero no basta recordarlos sino actuar conforme a sus enseñanzas. 


 gabriel_castillodmz@hotmail.com