Paidea

Ahora sigue la salud I

Este viernes 31 de julio tuvieron lugar en 19 ciudades de 13 entidades, incluida Torreón, Coahuila, manifestaciones de rechazo a la pretendida reforma al Sector Salud que, a decir de los convocantes, busca la privatización en este campo como ya ocurrió en otros o está por ocurrir.

Participé solidariamente, junto con otros trabajadores de la educación. No hubo la asistencia que se esperaba.

De verdad no deja de asombrarme la capacidad de los mexicanos para aguantar, casi estoicamente, las políticas, medidas y acciones de gobierno que, pese a estar dirigidas contra sus derechos, no generan una amplia resistencia en el país, sino apenas en algunos sectores minoritarios, aunque sea la mayoría la que se vea afectada.

Señalo esto porque, ahora, está en la mira un sector de donde dependen trabajadores y usuarios de los servicios que prestan la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE.Se busca, con la reforma al Art. 4º. Constitucional, impulsar una Ley General de Salud que permita la universalización de los servicios médicos, a partir de la fusión de las mencionadas dependencias, lo que para algunos especialistas significa el inicio de la privatización de este importante sector, por medio de lo que se conoce como subrogaciones, es decir, poner en manos de particulares la atención de los derechohabientes por la carencia de equipo, infraestructura, especialistas o medicamentos, debido a la falta de inversión que fortalezca las instituciones de salud.

Esto me recuerda a un Secretario de Agricultura, de apellido Pesqueira, quien llegó a decir: “para qué sembramos frijol o maíz en México si lo podemos comprar a los extranjeros”.

Bajo esa lógica, ¿para qué destinar presupuesto a las dependencias públicas de salud si se puede ir a las manos de particulares, amigos, compadres o socios de los funcionarios? El negocio de la salud es muy redituable, díganlo si no los laboratorios farmacéuticos que venden al precio que se les antoja los medicamentos, sin una verdadera regulación.

Entonces, ¿Qué pasará con el Sector Salud? ¿Se seguirán atendiendo las enfermedades crónico-degenerativas, a las que se considera la causa de la supuesta o real quiebra financiera de las instituciones responsables de proporcionar esos servicios? ¿Y la corrupción? Sigue vigente la pregunta que hice en la anterior columna: ¿hacia dónde nos llevan los que hoy gobiernan? Abundaré sobre el tema. 


gabriel_castillodmz@hotmail.com