Función Sabatina (León)

Función Sabatina

LA ESTELAR


Nombre: Bárbara La Princesa Santibáñez

Peso: Casi completo.

Estatura: Alta, y sin tacones.

 VS.

 Nombre: Miguel Dinamita Márquez.

Peso: Completo.

Estatura: La más alta del estado.


Una saga más legendaria que la de Paquiao contra Juanma, solo la de la Princesa Santibáñez versus Dinamita Márquez. En su última batalla, el primer gancho a la zona hepática lo dio ella: León está olvidado por el Estado, aquí solo ha invertido el uno por ciento del presupuesto que ejerce; Márquez respondió con un recto de derecha: Aquí se ha invertido mucho, en obras que rebasan los 100 millones de pesos (seguro quiso decir que no como otras que fueron solo de 60 o 30 y tantos millones). Terminó con un uppercot al decir que se ha aguantado dos años y ha sido prudente (para no contestarle a una dama) y que no vino a pelear, pero sopas, la noqueó.

***

KO

UN GRUPO DE PENDEJOS

Servando Gómez, mejor conocido en el mundo (y submundo) como La Tuta, luego de su quirúrgica detención, dijo en la cámara de Hesell de la PGR, que se dedicaba a la criminalidad, como respuesta al invisible big brother que le cuestionaba imperativo.

¿Pero concretamente a qué?/Narcotráfico/¿Qué hacías?/Encabezaba./¿Liderabas a qué o a quién?/ Lideraba a un grupo, o un cártel./ ¿Un grupo de qué?/De pendejos, si quieres. /¿Cómo se llama ese grupo?/Los Templarios.

Pobrecito criminal, no lo dejan en paz, primero lo traen con el pescuezo todo torcido cuando lo trasladan y además no le dan la cara, puros agentes con pasamontañas.

Pues bueno, la detención de La Tuta se da en la víspera del viaje del Presidente de la República al Reino Unido. Qué bonito, tanto tiempo y tanto espacio y coincidir. Pero no fue la única coincidencia. Ya durante la estancia de Lord Peña Nieto y Lady Gaviota en England, zúmbale, que atoran a Omar Treviño Morales “El Z42”, líder de Los Zetas, dando pie a que nuestro primer mandatario lo cacareara ante los medios ingleses y del mundo. Un posicionamiento inusitado y positivo de México y su gobierno.

Son dos cirugías laparoscópicas, no sangrientas, pero programadas y no casuales, porque todo el tiempo sabían dónde estaban los delincuentes en comento. Tan sabían, que cuando se agendaron, los atraparon. Qué bueno, lo peor sería que no lo hubieran hecho. Lo malo es que lo usan para fines políticos de manera inobjetable. Lo malo es que todo es tan evidente. Pero lo bueno es que los mexicanos no somos un grupo de pendejos.

POR MOISÉS CERVANTES