Vivir el día

Al saqueo

Enrique Peña Nieto dice un verismo al denunciar, según él, que los partidos quieren sacar ventaja por los disturbios y las 423 tiendas saqueadas, conforme dicen la Segob y la Antad. Cundió en el país el cierre de negocios en Veracruz y en la CdMx: Coppel, Oxxo, Aurrerá y Elektra han sido los más afectados.

Cundieron los robos y hay mil 500 detenidos por los disturbios. El pretexto ha sido el aumento en el precio de la gasolina. México ha sido productor de petróleo y, no obstante, importa gasolina de Estados Unidos. Por el flujo de las redes sociales se consideran exageradamente las manifestaciones de rechazo. Los enardecimientos llegan al punto de bloquear gasolineras y su transporte.

El costo político ha sido para el gobierno federal, que alega que los acontecimientos son producidos internacionalmente y que a México le toca ya cargar con el fenómeno calificado de gasolinazo. Peña Nieto también argumenta que el problema, además de internacional, es local en estados y regiones. Para colmo los bloqueos en las carreteras fuerzan y llegan al desabastecimiento.

El caso es que los saqueos y las irritaciones ya son un hecho en todo el país. Pronto habrá cambios en tanto que el monopolio de Pemex desaparecerá, en mucho por la presencia de petroleras y distribuidoras autónomas. El freno a esta inconformidad ubicua está pendiente, pues no se cuenta con recursos represivos bastantes y continúa la irritación por las alzas en todo tipo de productos y servicios. Un dato sustantivo está en el hecho de que ya son miles de detenidos y de tiendas cerradas por la victimización de asaltantes.

El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, ha sido reconocido por el director de Relaciones de Antad. Ahí se anunció que habrá apoyo para los establecimientos saqueados, a través del programa de compras solidarias, con el cual se adquirirán productos por el equivalente a la mercancía o ganancias perdidas que podrán ser utilizadas en los programas sociales.

Hay instancias inductoras, pues la Unidad de Ciberdelincuencia Preventiva señaló una treintena de convocatorias para cometer saqueos en distintos establecimientos mercantiles. Los daños más notorios han sido en terminales de almacenamiento y despacho de Pemex de Durango y Baja California, que al quedarse sin inventarios de gasolinas y diésel tuvieron que cerrar. En Guerrero se aprovechó el suceso, faltaba menos, y la nefasta Ceteg está sacando beneficios de esta grave situación.

De suerte que este lío grande es ya un problema mayor y no está previsto o calculado su desenlace.