Vivir el día

Malos aires

El suspirante a la Presidencia de la República Miguel Ángel Mancera y Rafael Pacchiano, por parte del gobierno federal, se confrontaron abiertamente ante el problema crónico de la calidad del aire en Ciudad de México y en estados circunvecinos. Mancera se inconformó ante la reducción a 150 puntos para decretar contingencia ambiental.

Alegó que “la Organización Mundial de la Salud nos exige que tengamos parámetros mucho mejores y óptimos para la salud en una ciudad. Por eso fue que se hizo esta reducción. La hemos criticado por la manera en que se hizo, eso fue una decisión del gobierno federal y, obviamente, sin una implementación previa bajar a Ciudad de México 30 puntos en su exigencia de contaminantes”. Rafael Pacchiano, de la Semarnat, dijo que la reducción de 180 puntos Imeca a 150 para decretar contingencia ambiental “tiene el objetivo de tomar acciones de manera temprana para proteger la salud”.

“…no estamos en situación de emergencia; sin embargo, es importante seguir las recomendaciones de la Comisión Ambiental para la Megalópolis (Came) para evitar daños a la salud”, aseguró. Para ahora se decide eliminar las precontingencias y bajar los parámetros para decretar las contingencias ambientales, decisión que a la fecha continúa vigente.

Se han hecho observaciones, entre otras, que no ocurre igual en las distintas zonas de Ciudad de México. Así, en el noroeste el índice es de 154, en el noreste varía entre 101 y 154, en el centro llega a 166 y surge de 101 puntos, en el suroeste es de 174 puntos y en el sureste de 157. Pero se ha reconocido que ya son cinco días consecutivos que se llega al registro de la segunda contingencia más larga. La primera ocurrió en 1993. Todavía más, se extienden las restricciones al día sábado y así se considera que seguirá ocurriendo.

Como sea, hay disputa y discrepancias en la magnitud de los acontecimientos. Y se festeja que en los años 90 se alcanzaron hasta 400 puntos Imeca y en este año el máximo registrado ha sido de 174.

Se achaca al uso de los automóviles el problema de la contaminación y no se da cuenta de los daños de fábricas, cocinas y otros lugares donde la quema de combustibles es elemento nocivo abundante.

El asunto es descomunal, aunque hay más de una aclaración que hacer; no hay conciencia ni medidas colectivas para atenuar o para enfrentar el problema de la vida en un valle. Así que podrán tomarse medidas regionales, pues, como se dijo, el problema no es el mismo.