Vivir el día

México como Siria

Ciertamente que, como dijo el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, el problema muy complejo del robo de combustibles se debió “a omisiones de algunas autoridades”. Luego se lanzó una afirmación excedida, ya que esta problemática de ningún modo es de las fuerzas armadas. Sin tapujos lanzó expresiones rotundas y controvertibles.

En efecto, se entiende que un ejército es el conjunto de fuerzas aéreas o terrestres de una nación. En México, la Marina nacional ha obtenido más frecuentes reconocimientos. Pero el uso del Ejército y la Marina nacionales ha sido más frecuente y delicado. El problema mayor del país es la inseguridad.

El secretario de Hacienda, José Antonio Meade, estimó que las fuerzas armadas hacen labores de seguridad donde otras fuerzas han fallado: las autoridades estatales y municipales. Y en verdad que las fuerzas armadas hacen tareas policiacas; no menos verdad hay en la afirmación de que han fallado las instancias municipales y también vale la tesis de que los fracasos de las instancias municipales volvieron magros los esfuerzos e, incluso, a nivel federal “no se acreditó la solidaridad y la atención que debiéramos, con un reto que hoy nos implica un problema de seguridad interior”.

Este problema ya es muy inquietante. La Conferencia Nacional de Gobernadores expresó que cerrará filas contra el robo de hidrocarburos y la inseguridad. En Puebla, Veracruz, Chihuahua, Sinaloa, Michoacán y Guerrero se actualiza la mortandad cotidiana de ciudadanos. Ya se acepta que el asunto es “gravísimo”.

El caso es que desde hace décadas el Ejército y la Marina nacionales cumplen tareas policiacas. Se ha pedido la revisión de esos asuntos descomunales y se ha indicado que se requiere un nuevo sistema de justicia penal y el endurecimiento contra la portación ilegal de armas. A nadie escapa que delincuencia y rebeldías marcan, aquí y allá, las irregularidades y delitos entre las confusiones. Las precariedades llegan al colmo de que instalaciones de Pemex sirven de cuartel de los elementos del Ejército y la policía estatal. México está en su peor crisis social y moral de este siglo.

Ocurren acontecimientos confusos con complicidades heterogéneas, pues el asunto de los huachicoleros y el Ejército no se guardan las reclamaciones directas expresadas en lugares como Palmarito, Puebla, región que ha obligado a expresiones inusuales. Así se ha visto la entrega de flores a las fuerzas represivas principales.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ha ocurrido para indagar y precisar los intereses. El desfalleciente PRI pidió en la Cámara de Diputados (César Camacho) respeto y comunicación en el Congreso para sacar la Ley de Seguridad Interior. Anunció que habrá un periodo en la segunda quincena de julio para discutirla. El Instituto Internacional de Estudios Estratégicos sitúa a México como el segundo país más violento del mundo, después de Siria.