Vivir el día

La indecente

La actitud irreductible, política y materialmente acosadora de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación se incrementa en su belicosidad. No solamente han sufrido Chiapas, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, sino que ahora se han atrevido a atacar en la Ciudad de México.

Ayer en la capital de la República integrantes de la CNTE cerraron los accesos a la plaza comercial Fórum Buenavista e intentaron bloquear la avenida de los Insurgentes e impedir el paso del Metrobús. Granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública les afrontaron con eficacia.

La posición agitada y agitadora de presuntos y verdaderos maestros está condenada formalmente al fracaso. El gobierno federal ha insistido en que no habrá cambios en los planes educativos nacionales, si bien se ha incorporado la buena idea de que los planes y aún los modos escolares sean regionales.

El arrojo suicida de los maestros llegó al extremo de bloqueos de 15 horas en las principales plazas comerciales de Tuxlta Gutiérrez, Chiapas, y el cierre de los accesos por segundo día consecutivo. También asaltaron la caseta de peaje de la carretera Iguala-México y dieron paso libre a automovilistas.

Es de suponerse que este movimiento ha de tender no solamente a la alteración de la reglamentación y el sentido de le educación nacional. Las arengas convocan a una lucha vasta. Han recibido apoyos de la 62 Legislatura de Oaxaca, que exhorta a los gobiernos federal y estatal para que se exente de los impuestos sobre la renta y al valor agregado, vía la exención impositiva a comerciantes, prestadores de servicios turísticos y restauranteros, quienes han sido afectados por las movilizaciones de la CNTE.

Pero ha habido respuesta de los considerados sectores empresariales, quienes ya lamentan pérdidas grandes en Acapulco, Oaxaca, Morelia y Tuxtla Gutiérrez, principalmente. Consideran también la reincorporación de 951 profesores despedidos.

La dirigencia de la CNTE en Michoacán se ha deslindado de los recientes desmanes y destrozos hechos por normalistas. Consienten en la lucha contra la reforma educativa, pero se inconforman por acciones como el plagio de autobuses y la quema de vehículos. Se ha anunciado que 8 mil disidentes de Chiapas reforzarán a los inconformes en la Ciudad de México.

La Secretaría de Educación Pública ha dialogado y está dispuesta a una agenda con la organización en rebeldía contundente y generalizada. No tienen un destino muy favorable a sus pretensiones.