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Chiapanecas

La renovación del Congreso chiapaneco y 122 presidencias municipales, fue marcada  por más de un acto violento y activismos belicosos de señoras, como Matilde Espinoza Toledo, la “Loba”, candidata del Partido Verde Ecologista de México a la alcaldía de Suchiate, y quema y robo de urnas, además de cooptaciones, como compra de votos.

El Verde ha sido un inquieto, agresivo, y triunfador parcial. El Partido Revolucionario Institucional no tardó en declararse vencedor, según las tendencias. Sostuvo que obtuvo mayoría en el Congreso, y, aliado con el Verde Ecologista, ganaron en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula.

César Camacho, actual presidente del PRI, presumió de su alianza con el PVEM. Considera que es una alianza nacional que funcionó otra vez. Roberto Albores, Senador y dirigente  estatal, se dio por ganador en más de 50 de los 122 municipios de la entidad, desde luego en la capital y en otras ciudades que importan.

Se dijo que la alianza Verde-Panal iban adelante en 34 municipios, y su aliado tricolor en 15. Según sus cuentas iniciales, el Verde Ecologista sería el ganador mayor. Sus opositores, Morena, en 2, y el PAN en 1. Movimiento Ciudadano en una. Y el partido local Chiapas Unido en 7. Así que el pagador de multas por malandanzas electorales y de organización, se presenta como una presunta organización eficaz, por lo menos en Chiapas.

Es patente que en esta contienda no se ventilaba o pugnaba por proyectos o planes, mucho menos ideologías, para ese estado. Aunque se ha hablado de definiciones para el cambio sustantivo de la Nación, lo constatable es que, en este tipo de contiendas, no hay sino evidencias de que se disputan alcaldías o diputaciones por los beneficios económicos y de posibles controles de las fuerzas represivas de ciudades y municipios.

Por supuesto, no faltó quema y robo de urnas, y una intervención de oaxaqueños en la alcaldía de Belisario Domínguez. Autoridades federales detuvieron a María de Jesús Venegas, dirigente de Antorcha Campesina, y a Verónica Rodríguez Montes, del Instituto de Estudios de Posgrado, por compra presunta de votos en Ocozucuautla y Tuxtla Gutiérrez. Su detención la hicieron autoridades federales. De suerte que estas elecciones fueron remedo de las prácticas ilegales vigentes en el priato que no acaba de fenecer, pero para allá va.