Vivir el día

Usted perdone

Con franqueza que se acepta, el Presidente de la República solicitó abiertamente que se le disculpara por lo que se convirtió en un escándalo: la compra de un inmueble por parte de su esposa, la ex actriz Angélica Rivera. Aseguró que la compra, por investigación que se supone rigurosa, fue conforme a derecho y que no hubo conflicto de interés.

Pero, amablemente, declaró: “Estoy consciente y reconozco que estos acontecimientos den lugar a interpretaciones que lastimaron e incluso indignaron a muchos mexicanos. A todos ellos les ofrezco una sincera disculpa”. Y también dijo verdad cuando advirtió que los mexicanos han perdido confianza en los distintos niveles de gobierno, y en los poderes Legislativo y Judicial. Los discursos no bastarán para aliviar o diferir el escándalo: “Solo regresará a partir de acciones concretas”.

La Secretaría de la Función Pública ocurrió al rescate, no solo de Enrique Peña Nieto, sino también de Luis Videgaray, a quienes se les imputa conflicto de interés. El secretario de Hacienda se cobijó en la resolución de la Función Pública y con vehemencia afirmó que se ha conducido legal, transparente y éticamente.

No ha habido estimación abundante sobre este hecho, que según Peña Nieto ha llevado a la pérdida de confianza de la ciudadanía. No es para tanto, pero, aprovechando el incidente, los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática llegaron al punto de acusar a la Secretaría de la Función Pública, pues consideran que lo acontecido es “una burla y una ofensa”. Mucho más calificaron la justificación de la SFP y estimaron que el informe es “inaceptable, cínico y tendencioso”. Razón de más para que urgentemente se apruebe la legislación secundaria del Sistema Nacional Anticorrupción.

El coordinador de la bancada del PRD en la Cámara de Diputados, Miguel Alonso Raya, fue quien dijo que el informe “es una burla para la sociedad y carece de credibilidad y confianza”. Marcelo Torres también se largó con su opinión de que esto todo “es la muestra de cinismo, la desvergüenza y el tráfico de influencias de los más altos funcionarios de gobierno”. Vaticinó que “con decisiones como esta, cualquier reforma anticorrupción quedó anulada”.

La trascendencia de esta decisión valida una actitud, la confesión presidencial. Fernando Rodríguez, panista, se acelera al anunciar que su partido llevará a instancias penales el caso de la casa blanca, así como la de Malinalco, propiedad de Videgaray. Ya pidió la urgente aplicación del Sistema Nacional Anticorrupción, sus leyes secundarias y sus respectivos nombramientos. ¡Órale!