Vivir el día

Sobrevivientes mexicanos

En rigor, desde la fecundación los seres vivos, una vez que adquieren o inician su vitalidad, también con ella empiezan su mortalidad. Que se dramatiza por la sociofilia y las sociofobias. En algunos casos, cual es el caso del teniente coronel en retiro Julián Leyzaola Pérez, quien fue victimado en un atentado por dos sujetos ya detenidos.

En mucho, el ex secretario de seguridad de Ciudad Juárez puso en riesgo constante su existencia por el cumplimiento eficaz de su trabajo. Hasta ayer, la comisión del militar y policía era estable. Pero su destino se marcó a partir de su quehacer social.

Por más que no hay conciencia constante del drama atroz de la inseguridad en el país, lo cierto es que  este problema es internacional y mexicano destacadamente. Tanto que en la reunión de los presidentes Enrique Peña, de México, y Juan Manuel Santos, de Colombia, en su encuentro de hace días, hubo reforzamiento de acuerdos entre los dos países e iniciaron una plataforma de intercambio de información en tiempo real.

El PRI impulsa un periodo extra para que los diputados atiendan el urgente y crónico hecho de la seguridad. La urgencia obliga a la búsqueda de acuerdos para la puesta en práctica del Decálogo de Seguridad, iniciativa presidencial desde noviembre pasado. Este empeño contiene reformas constitucionales sobre mando único, distribución de competencias y un mayor control sobre ayuntamientos. A pesar de las urgencias y ansiedad en todo el país, pasados cinco meses, sin iniciar un debate serio sobre seguridad y justicia.

La demanda es nacional, pero, bien que se sabe, en Michoacán, Guerrero, Jalisco y Oaxaca, la violencia, la mortandad, permea la condición sicosocial y moral más que en ninguna otra región. Se ha festejado que la capital de la República no sea de los más abatidos a pesar de que la violencia en el sureste del Estado de México es tremenda.

A ocho días de narcobloqueos en Jalisco, quienes perdieron transportes particulares y de servicio, las quejas y demandas por la violencia en decenas de municipios jaliscienses no acaban de tener amparo y reparación de daños. Jalisco cuenta con una Ley General de Víctimas, pero no resarce a las centenas de victimados.

La audacia de los atracadores llega al punto de que, como en la salida de Guadalajara, dos camionetas bloquearon el tránsito e incendiaron vehículos prontamente. La consideración del Ministerio Público fue que se trataba de un robo de vehículos. Para mayor agravio, las aseguradoras no cubren en sus pólizas estos hechos, pues no amparan por ataques del crimen organizado.