Vivir el día

Revueltas mexicanas

Es acontecimiento contumaz y frecuente que ciudadanos se dispongan a cumplir revueltas en el país. Hay estados donde lo que ocurre ya no alude a la sustitución de gente en el poder público, sino al dominio de territorios, sobre todo para la permanencia de narcotraficantes y de otros delincuentes.

La condición grave se sigue acusando y agudizando, principalmente en Tamaulipas, Veracruz y Guerrero. Las revueltas se caracterizan por la actividad de grupos minoritarios. Aunque la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación se ha difundido y regularmente la rapiña acompaña o se filtra en los empeños activistas, en la región del Istmo se han visto obligados (los ricos de la región, lo que se conoce como la iniciativa privada) a una autodefensa novedosa.

Se entiende o identifica a las revueltas como una tarea civil y no oficial. Pero se emparentan con la respuesta federal, sobre todo ante los ajustes muy regresivos en el populismo del priato que fue.

Y así, hay una revuelta federal cuando Luis Videgaray anuncia un segundo ajuste al gasto de 31 mil millones de pesos ante el gravísimo acontecimiento del brexit. El golpe que ha afectado principalmente a Reino Unido y, por supuesto, también ha propiciado el colapso de la declarada propuesta de la Unión Europea.

El menoscabo en las finanzas públicas se incrementa con el activismo confuso y ya mortífero de la CNTE. Es acuciante la damnificación y violencia ístmicas.

El abatimiento y separaciones en el PRI y el PRD señalan que no hay derrotero. Y, como ya se ha indiciado, no hay convocatoria ni guía ninguna que provenga de la ideología o de la evocación a la revolución de hace un siglo.

Pero sí, las revueltas locales dan lugar a infamias como la del asesinato de agentes federales en Chilapa, por ejemplo. Ya trabados en comandos, se llega a la matanza en fiestas o en otro tipo de reuniones.

Aunque los recortes han sido en áreas estrictamente vitales en salud, agro y educación, no se ha recortado el gasto en las fuerzas armadas, militares o policiacas. Y aún no se ha difundido la conciencia de que el país es de los más violentos, y que incluye homicidios y amenazas contra trabajadores de la comunicación, a pesar de que México es un país que sufre acosos y muertes en estados de desastre como son Veracruz, Tamaulipas, Guerrero y Estado de México.

La insólita creación de brigadas de la iniciativa privada para enfrentar saqueos es una posibilidad defensiva muy menor, por más que haya habido la aprehensión de implicados en rapiña.