Vivir el día

Movidas de EPN

El presidente Enrique Peña Nieto sorprendió  al hacer cambios en su gabinete. Quiso justificar públicamente su decisión, inesperada e insólita, para “hacer frente a las nuevas circunstancias y desafíos que tenemos como país”. Y así, hizo siete enroques e incorporó a tres nuevos integrantes.

El desconcierto mayor lo causa el movimiento de Claudia Ruiz Massieu, quien pasó de la Secretaría de Turismo a la de Relaciones Exteriores. Algún priista trató de justificar este tránsito alegando una vacilada: que al estar en Turismo, la secretaria hubo de hacer contactos internacionales. También desconcertó el nombramiento de Aurelio Nuño, quien de la Oficina de la Presidencia pasó a ser secretario de Educación Pública.

Rosario Robles, entre otros, subsistió al salir de Desarrollo Social y ahora ser secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano. A Renato Sales Heredia le dan una tarea para encargarse del drama de la seguridad, y así sea como comisionado Nacional de Seguridad. Enrique de la Madrid deja de ser banquero (Bancomext) para convertirse en secretario de Turismo.

Se importa de Querétaro al ex gobernador José Calzada, quien llega como secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. Incorporan a Rafael Pacchiano, del Partido Verde, según esto aliado del PRI, y le donan la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales. José Reyes Baeza es ahora director general del Issste.

Tampoco se entiende el reemplazo de José Antonio Meade, pues su tarea era un poco más que aceptable. Y así se contradice el consejo o la conseja que dice que “no se cambia de caballo(s) a mitad del río”. La única consideración admisible puede estar en el reconocimiento, de EPN, de que se está frente a nuevas circunstancias y desafíos.

En la sensibilidad e intereses comunes, clasemedieros y de ricos, las preocupaciones se orientan ante la devaluación del peso y la violencia irrefrenable. El desconocimiento generalizado de las aptitudes y antecedentes de estos encargados del cierre administrativo y político federales impide que se puedan hacer valoraciones y cálculos de la pertinencia y rescates del gobierno que empieza a oír el canto remoto de “Las golondrinas”.

También se especula sobre el sentido futurista de las designaciones, ante la ratificación del presidencialismo, pues si se han de seguir como antaño los negocios y prácticas conocidos, es posible que el nuevo candidato presidencial pueda salir del cártel oficial de Peña.