Vivir el día

Mano a mano

La inconformidad con la reforma educativa de parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación está en un impasse, puesto que la Secretaría de Gobernación está inmersa ya en un pleito que sería de incumbencia de la Secretaría de Educación. Pero ya el asunto se volvió de política nacional.

El secretario de Gobernación rechazó el diálogo con los maestros inconformes y puso condiciones. La primera, el retorno a las aulas, y que no haya emplazamientos ni amenazas. El presidente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, manifestó enfado ante las posturas de la CNTE, y dijo que era de cínicos cobrar salarios onerosos sin trabajar.

La condición de conflicto nacional lo expresa, entre otras manifestaciones, cuando Mexicanos Primero impuso demanda ante la Procuraduría General de la República contra el secretario general de la sección 22, Rubén Núñez, por fraude y peculado, al cobrar 3 millones 313 mil pesos de salario sin dar clases.

El inculpado replicó argumentando que trabajaba, o trabaja, como comisionado magisterial. Hubo conversaciones con la Segob, en una agrupación integrada por 40 personas, representantes de los 26 estados, que se manifestaron el viernes. Y, sin embargo, ha sido admitida la denuncia.

Núñez declaró que hay “una  cerrazón total de la Segob”, a pesar de que la Coordinadora Nacional está dispuesta al diálogo y a reunirse en una mesa de negociación. El secretario general de la sección 9, Enrique Enríquez, dijo que cerrarán filas y que en caso de “tocar a un compañero” responderá toda la CNTE. “No estamos dispuestos a que ningún compañero sea intimidado o violentado”.

Los inconformes se han manifestado pacíficamente, transitando en la ruta que se ha convertido en un “manifestódromo” que concluye en la Segob. Los inconformes protestan en siete estados, en los demás ha habido aceptación de las propuestas de la reforma educativa.

Por supuesto, han sido Michoacán y Oaxaca los constantes protestantes. La sección 22 definió su plan de acción contra el proceso. Así que ya no hay cautela o prudencia extremas por parte de los poderes federales. Se ha formado ya una especie de mano a mano político. Si la CNTE tuviera mayoría nacional sería otra la confrontación.

El caso es que las autoridades federales llegaron al colmo de su apertura y, al parecer, los disidentes al colmo de sus posibilidades. Esto explica el retorno a las aulas, porque no se pueden pasar los días y los meses con las escuelas cerradas.

Y vaya que hay centenares de “escuelas” sin servicios, ni protección ambiental adecuada, y demandas salariales validas.