Vivir el día

Maestros con falta

Las provocaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación se incrementan, lo mismo con ánimo de alborotar, que de reivindicaciones que pudieran justificarse. Ya la sección 22 ha anunciado activismos sujetos a represión legal.

Más braveros que bravos, anuncian la comisión de delitos: bloquear bancos, "empresas trasnacionales" y el aeropuerto. Para encararlos se dispondrá de 7 mil policías, no para reprimirlos, ha dicho el gobernador Gabino Cué.

También se anticipa ante un posible paro de 24 horas de la coordinadora, lo mismo en Guerrero que en Oaxaca, para el día de mañana lunes. Pero habrá descuentos, prevenidos por el secretario de Educación. Y más, quien acumule tres faltas será despedido. Piensan los agitados que tendrán compañía de actividades semejantes en Michoacán y Guerrero.

Como ante advertencia no hay engaño, los despidos son previsibles. Está claro que no puede haber marcha atrás en las decisiones federales y locales, tomando en cuenta que no es posible recular, puesto que la reforma educativa es una reforma convenida conforme a derecho.

Se ha llegado al límite y, por más que la coordinadora ha afirmado que no cejará en la pretensión de que no se aplique la ley, para mayor radicalidad, o radicalismo, se ha preparado un operativo en Oaxaca, Guerrero y en la Ciudad de México.

En Oaxaca, los 7 mil uniformados —3 mil 500 de la Gendarmería— son quienes habrán de garantizar el libre tránsito y el resguardo de instalaciones estratégicas como comercios, gasolineras, carreteras, aeropuerto, bancos e instalaciones de Pemex.

La salvaguarda se anuncia con la pretensión de que los manifestantes no alteren la paz pública, y que ningún ciudadano sea dañado ante la toma de instalaciones. También se toman providencias en la Ciudad de México, toda vez que se quiere resguardar el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, así como las avenidas próximas, para evitar que los viajeros pierdan sus vuelos.

Así que donde las dan las toman, y es de entenderse que se llegó a un punto extremo, con saldos imprevistos pero previsibles. Es impensable que la CNTE tenga poderes más allá de agitaciones en pocos estados, y que "la lucha" sea inacabable y de fuerza nacional. Por lo demás, ya hay imputaciones legales de abusos pecuniarios y laborales. Es sabido que no se puede vivir comiendo lumbre. El respeto a la libre manifestación de ideas y demandas no se compadece con una violación de las leyes.