Vivir el día

Emboscados

Se emboscan militares o delincuentes frecuentemente. Es un recurso artero para sorprender y abatir. En Ocotlán, Jalisco, murieron 11 personas: cinco agentes, tres delincuentes y tres civiles ajenos a los hechos. Ocho gendarmes también resultaron heridos, uno de gravedad. Se ha imputado al cártel jalisciense Nueva generación el acoso y la trampa eficaces.

El resultado benéfico para los delincuentes ha impulsado el incremento de fuerzas federales del Ejército y de la Marina. El líder salvaje es Nemesio Oseguera, El Mencho, quien sucede a Servando Gómez Martínez, La Tuta, jefe de Los caballeros templarios.

La emboscada es insólita, pues fue actuada por grupos que iban en al menos 12 camionetas. Se entiende que los emboscados son sigilosos y que no suelen tener componentes tan ostentosos como fue el caso. No es del todo raro este asalto, pues el jueves, en el corredor agrícola industrial Guanajuato-Jalisco, también fueron emboscados por delincuentes muy organizados.

El atraco fue nocturno, cuando los agentes cumplían patrullajes a bordo de siete unidades en la colonia La Mascota, municipio de Ocotlán, Jalisco. Al paso del convoy oficial, uno de los agresores sacó un arma larga y disparó contra los agentes federales. Los agredidos buscaron resguardo junto a sus patrullas y contestaron la agresión con el auxilio del resto de los efectivos federales.

También se agregaron otros individuos armados, a bordo de cuando menos una decena de vehículos, quienes también accionaron armas de alto calibre, desde distintas direcciones. El relato anterior da cuenta de toda una trama y de la aptitud y fuerza para atacar. No se trataría de un combate circunstancial, sino de un operativo muy elaborado, armado y preparado.

La constancia y diversidad de agresiones ratifican la desgracia mayor en México de los últimos años: la violencia armada, las mortandades y las impunidades de, sí, centenares de delincuentes organizados en varias corporaciones, familias, dedicadas a robos, saqueos, secuestros. Centenares, sí, centenares de violencias que llevan a la estimación de que la inseguridad en carreteras, pueblos y ciudades es asunto de primacía.

Y dale y dale y dale, lugareños de poblados y ciudades tratan de armar autodefensas, vigilancias, e insisten en reclamar, solicitar, ayuda federal. El Ejército y la Marina se constituyen como policías, y la defensa nacional se cumple al encarar trasnacionales de la droga o comunas para el secuestro y para el incremento de la trata. La inseguridad es ya un fenómeno nacional y que podría llegar a estados de sitio informales en más de un estado.