Vivir el día

Canasta rota

El instituto senatorial Belisario Domínguez publicó un documento que agrava las estimaciones para el próximo año: subraya que aproximadamente 66 millones 112 mil mexicanos no tuvieron posibilidad de adquirir los productos de la canasta básica con exclusivamente el ingreso laboral. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), se presentan datos desoladores: la población que no alcanza a cubrir el costo de la canasta básica con los ingresos producto de su trabajo, pasó de 47% en 2010 a 55% en 2014. Así se explica y entiende el drama expresado en la llamada Cruzada Nacional contra el Hambre.

La Organización Internacional del Trabajo en el Informe Mundial sobre Salarios 2012/2013, llegó a esa misma lamentable conclusión. Según ella el bajo crecimiento de la productividad evidenció el estancamiento de los salarios reales,  el trasfondo lo determina que “la política de salario mínimo ha sido fuertemente determinada por los esfuerzos para lograr un equilibrio fiscal, ya que el salario mínimo determina numerosas prestaciones de seguridad social” y por supuesto “otra consecuencia derivada de la forma de contratación parece ser el bajo nivel de los salarios”. No se debe de perder de vista que el objetivo final de las políticas de transición a la formalidad es la mejora de las condiciones de trabajo y de quienes se encuentran en la economía informal.

No menos lacerante es el informe de que 3 de cada 5 trabajadores en México se encuentran en el sector informal. Los trabajos formales e informales han caído de 2010-2011 a 2013-2014 y así los trabajadores informales llegan a 28.9 y los formales a 49.8.

Se imputa a que no hay un régimen de incorporación fiscal que sustituiría a los regímenes intermedios y Repecos (Regímenes de Pequeños Contribuyentes). La creación de un régimen de incorporación a la seguridad social ofrece extender la oferta de servicios de seguridad social con un seguro de desempleo para los trabajadores formales y la creación de una pensión universal.

Pero hay imposibilidades por la informalidad en el mercado laboral. Se objeta la reforma laboral, pues igualmente se cree que las presuntas contrataciones en el mercado laboral son inconvenientes porque serían posibles relaciones de trabajo con períodos de prueba o de capacitación social, económica y demográfica. Azuela el supuesto verosímil de una reforma fiscal fallida e insuficiente. Junto con las condiciones económicas internacionales.

Tiene razón la diputada panista Lourdes Medina que el escenario “no es nada positivo para 2016”.