Vivir el día

Calentando la guerra

El imbécil del pato Donald Trump prosigue en sus temibles planes y elucubraciones. Como es torpe en sus expresiones, insiste en el recurso de la red social para divulgar sus irreflexivas tendencias, pues su expresión suele ser ambigua, confusa e ignorante.

Acaba de emitir esta temible estupidez, exhorta a “reforzar y expandir enormemente su capacidad nuclear hasta que el mundo entre en razón respecto a las armas nucleares”. Nadie ha entendido qué apareja la insinuación de un posible aumento de la capacidad nuclear. En todo caso se opone a acuerdos internacionales en torno a la proliferación de armas cuyo uso acarrearía una destrucción planetaria.

La ONU ya protestó por esta amenaza y se colige bien que este ímpetu amenazante dará lugar a que otros países del mundo, sus gobiernos, sus militares busquen armamentos de amplia destrucción. Rusia tomó el asunto tan grave y replicó con también probable agresividad. Y así Bladímir Putin también convocó a “reforzar el potencial de las Fuerzas Nucleares Estratégicas (rusas), sobre todo con equipos de misiles capaces de superar en forma garantizada los sistemas de defensa antimisiles existentes y lo que pueden existir en perspectiva”.

Alardeó sosteniendo que Rusia es al día “más fuerte que cualquier posible agresor”. Así los dos países, es decir sus gobiernos, han acabado grandemente con la guerra fría, de suerte que el temido año que habrá de iniciarse pronto anticipa principios de certidumbre porque agotada la guerra fría, sigue una guerra de calor nuclear.

No se ha considerado la condición de la República china, sus estrategias y posiciones. No padece del todo las divisiones que tipifican en estos años la condición interna, y su secuela internacional, pero las relaciones internas también tienen padecimientos atroces. Tal es el caso de las contaminaciones en sus ciudades principales y también los daños que acontecen en sus heterogéneas provincias. También se ignoran las divergencias que encabezan por su puesto los distintos lenguajes, condiciones de ese vasto país que, tantas buenas gracias han dado a la cultura humana.

De suerte que, las fuerzas burocráticas, financieras y de carteles políticos en esas naciones pugnan sin que se logren precisiones y sí, por el contrario, ambigüedades. Se puede hablar de los Estados Unidos de América, la propia China y el desfallecimiento de la Unión Europea.

Mal año anticipado por los conflictos internacionales y por problemas para todos como los cambios climáticos y ecológicos, esto sí universales. Como siempre pueblos y países se tratarán de defender, pero este principio de año ha cambiado la guerra fría por una guerra de incandescencias nucleares.