Vivir el día

Acuartelados

Contra la necesidad o práctica de abandonar cuarteles, que a menudo son prisiones, en estos días se instala la pretensión insistente para que ciudadanos sean admitidos allí y revisarles. Se obsequió petición, asegura el secretario de Gobernación, en una primera instancia. No hubo visita ninguna. Familiares de desaparecidos reclaman apertura de estos recintos.

Una revuelta, eminentemente de Guerrero, territorio perdido y bajo poderes paramilitares, iconoclastas, usan la demanda y consigna de la reaparición de 42 normalistas. Iguala y alrededores, Chilpancingo y Acapulco son los centros de agitación y concentración señalados. Indagaciones han concluido en la aprehensión de asesinos materiales e intelectuales: 14 policías de Cocula, 44 de Iguala y 38 miembros de Guerreros Unidos y afines.

Acusado de ordenar el asesinato de normalistas, según dichos de integrantes de Guerreros Unidos, Felipe Rodríguez Salgado, El Cepillo o El terco, instruyó para que se eliminaran rastros de victimados, que sus huesos fueran calcinados y fracturados, depositados en bolsas negras y luego arrojados a un río.

Este dirigente circunstancial es vinculado con Gildardo López Astudillo, El Gil, operador de los Guerreros del mal, dependiente a su vez de Sidronio Casarrubias; es su líder. José Luis Abarca, ex alcalde del PRD en Iguala, y con su no menos bestial cónyuge, María de los Ángeles Pineda Villa, ya están atrapados judicialmente. Hay colusión, intervención de militares —negada oficialmente—. En una clínica se toparon a 20 jóvenes en cuclillas, quienes repudiaron el auxilio, les dicen que se vayan, que no los requieren.

Los militares, afirman, se retiran pues les comunicaron que ya intervenía la policía y volvieran a acuartelarse.

Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación: “Hemos comprobado que los soldados no tuvieron ninguna participación, pues los que estaban persiguiendo a los jóvenes eran policías. Solo ocho de los jóvenes que participaron, que estuvieron esa noche (26 de septiembre de 2014), y que afortunadamente están sanos, han declarado”.

Testigos refieren que vieron a los soldados, y hay 26 declaraciones de soldados señalando que acuden a la clínica que pidió auxilio del Ejército, porque hay personas armadas.

Con movimientos y modalidades semejantes, con cambios de lugares, de hechos, se insiste, el país mexicano ya padece militarizaciones permanentes y según emergencias. En Pueblo Nuevo, Solistahuacán, Chiapas, después que su presidente municipal, detenido el 15 de enero de 2015 por secuestro, tortura y abuso de autoridad, las policías estatal, ministerial, y elementos del Ejército, tomaron el control de la seguridad en la región.

Unas 500 personas derribaron al menos siete árboles, los atravesaron entre los kilómetros 168 y 170, bloquearon accesos para protestar por el arresto del edil. Sin enfrentamientos, elementos federales y estatales liberaron las vías de comunicación. Se encargó al primer regidor local para que encabece la presidencia municipal de Pueblo Nuevo.

Al PRD le sigue lloviendo en sus milpas, “están haciendo” por limpiar la casa. “En el PRD no se encubre a nadie… no se protege a nadie que tenga señalamientos sobre actuaciones ilegales o fuera de sus responsabilidades”, divulgan. Pues sí, pero…

Y ya pronto habrá “un montón” de procesos paraelectorales, para gobernadores y otros puestos de poder público. Ningún partido propone encaminarse a un sistema o aparato estatal y civil diferente. Se viven en denuncias, propuestas de candidatos, recusaciones de adversarios o enemigos políticos. Morena alude a grandes cambios sin definición nuclear.

La magnitud de las matanzas, su repetición y acontecimiento en partes que aumentan en la República, acusa que el problema nacional mayúsculo, urgente, es la seguridad nacional. No se necesita justificación de alarmas, demandas que cada día convocan a eclesiásticos, ahora sí amedrentados —son varios los sacerdotes católicos asesinados.

Guerrero ha llegado al colmo. En Acapulco sitúan policías en las cercanías y accesos de estudiantes y profesores. Un centenar de escuelas básicas han suspendido actividades. Y si se consideran activismos de aparentes anarcoides (anacoides, propone uno) como la Ceteg y su comisión de delitos, saqueos y vandalismo, se apuntala creencia de que al gobierno federal y más de un estatal, se les está yendo la gobernabilidad  y la seguridad de las manos.

La Coparmex y otros parejos a ellos reclaman seguridad y eficacia en el drama de las violencias. Y si a esa se aúna el anuncio de que a pesar de blindajes del Fondo Petrolero y la pérdida de 0.7 por ciento en el PIB y por lo mismo el ajuste del gasto corriente. ¿Sabe orar? ¡Pues órale!

Desatada la ira, la inconsciencia, es arduo, duro y largo pacificar. Véanse los estados de la República en armas. Sí, muerte sin fin.