Cortando rábanos

El recuento de los daños

48 años después, sigue sangrando la noche de Tlatelolco-Ayotzinapa.

Memoria y justicia para nuestros estudiantes.



Defendiendo sus derechos

-como ya lo han hecho antes-

murieron los estudiantes

por mostrarse insatisfechos.

Injustificables hechos

de una violencia insalubre

hoy de vergüenza se cubre

México, y toda esta historia

me remite a la memoria

trágica del dos de octubre.



Seis jóvenes normalistas

del municipio de Iguala

bajo una lluvia de balas

murieron en la autopista.

 Crece la trágica lista

   repitiéndose otra vez

   este macabro ajedrez

   y el recuento de los daños

   grita que hace cincuenta años

   nos faltan 43.



   La evidencia es abrumante

   no hay justicia en el país,

   una enorme nube gris

   opaca nuestro semblante.

   Me disculparán que cante

   con sentimiento sincero

   hoy mi  repertorio entero

   por los estudiantes toco

   pues Guerrero es Tlatelolco

   y Tlatelolco es Guerrero.


   
   Se nota, por las fracturas,

que hablamos del mismo mapa:

Tlatelolco-Ayotzinapa

Plaza de las Tres Culturas.

Debajo de las suturas

sigue sangrando la herida

que contradice la vida,

y este fatal desenlace

da más sentido a la frase

¡Dos de octubre no se olvida!



cortandorabanos@yahoo.com