Cortando rábanos

Sobre un jardín de papel

Para Marisela Escobedo, Rosario Ibarra de Piedra y las madres de los más de ochenta mil desaparecidos y asesinados en México durante las últimas dos décadas.

 

Con la estrofa de Espinel

y las flores del lenguaje

quiero hacer un homenaje

sobre un jardín de papel.

Hoy mi verso es el clavel

del caballero de Olmedo,

antagonista del miedo

crecerá sobre la historia

una florpor la memoria

de Marisela Escobedo.

 

Los versos aquí reunidos

no son flores de una tienda:

son un jardín, una ofrenda

por los desaparecidos.

Por los muertos, los heridos,

las víctimas de la hiedra

por la voz que no se arredra

y en la adversidad aflora;

un canto por la señora

Rosario Ibarra de Piedra.

 

Otras dos flores urgentes

-por Natali y Ediberto-

y por cada niño muerto

en los conflictos recientes.

Son víctimas inocentes

pero por cada bebé

hay una mujer en pie

y una flor nueva que se abre

en las voces de las madres

de la guardería ABC.

 

¿En dónde esconde el dolor

la madre que pierde a un hijo?

No es un trivial acertijo

ni es un asunto menor

¿Se marchitará su amor

o sólo pasa a otra etapa?

Si la muerte se agazapa

detrás de cualquier herida

son un ejemplo de vida

las madres de Ayotzinapa.

 

 

Sembrar flores en un diario

no es seducir al espejo

es legítimo festejo

de un juglar contestatario.

Más que un gesto literario

es un acto de congruencia:

para frenar la violencia

debemos reconocer

que todos a una mujer

le debemos la existencia.

 

cortandorabanos@yahoo.com