Cortando rábanos

La evidente razón

Hace algunos días, una terrible noticia dio la vuelta al mundo: Qandeel Baloch, una celebridad del internet en Pakistán, fue asesinada por su propio hermano mientras dormía.

El motivo fue “la vergüenza que Qandeel hacía pasar a su familia por sus escandalosas fotos en la red”. Qandeel se definía como una “feminista moderna” en Pakistán, y a sus 26 años ya había pasado por dos matrimonios fallidos a causa de la violencia.

Acá, en el Estado de México, no andamos tan lejos: la señora Irinea Buendía lleva seis años luchando por justicia para su hija, Mariana Lima Buendía, quien fue asesinada por su novio, Julio César Hernández Ballinas, un policía ministerial. Si las investigaciones han avanzado, ha sido por la persistencia de doña Irinea, que ha llevado el caso hasta la Suprema Corte de Justicia. Según las estadísticas, el 90% de los feminicidios ocurren dentro del núcleo familiar. Militancias aparte, tenemos un problema en casa.

 

En Pakistán soy Qandeel

en México soy Mariana,

soy hija, novia y hermana

soy una y cincuentamil.

Soy la seducción sutil

en la palabra de Ovidio,

soy Jacinta en el presidio,

soy tímida y soy intensa

y soy también la verguenza

por cada feminicidio.

 

Soy Sudáfrica, Indonesia,

grito que se queda corto,

tengo derecho al aborto

sin que me juzgue la iglesia.

Para algunos soy voz necia

porque exijo mis derechos,

soy mucho más que dos pechos

y más que un par de tacones:

soy convicción e ilusiones

no tus prejuicios estrechos.

 

A veces soy maquillaje:

labios rojos para un beso,

a veces guiño travieso

y a veces loba salvaje.

Soy también Madre Coraje,

abuela en Plaza de Mayo,

Adelita, Juana Gallo,

Reina del Sur o Mia Wallace:

lo mismo lluvia de balas

que florecita en su tallo.

 

Soy más que el trillado tema

de una nota periodística:

soy preocupante estadística

que habla de un grave problema.

Soy ira, violencia extrema,

víctima del egoísmo,

soy un paso hacia el abismo

de nuestra propia extinción

y la evidente razón

de que exista el feminismo.



cortandorabanos@yahoo.com