Cortando rábanos

El Renacido (en Xalapa)

En los días pasados corrió la noticia de la renuncia del gobernador de Veracruz, Javier Duarte, a raíz de una propuesta de los diputados panistas de hacerle un juicio ante los desfalcos por 15 mil millones de pesos que ha dado a conocer la Auditoría Superior de la Federación. Alejandro Encinas, senador del PRD, fue más allá, exigiendo cárcel “para quien violenta los derechos humanos y ha provocado un verdadero colapso en esa entidad”.

No es para menos: durante la administración del priísta han sido asesinados al menos 17 periodistas en Veracruz. Aunque en el principio Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI, declaró que Duarte estaba obligado a rendir cuentas, “rectificó” muy pronto su postura, ofreciendo el respaldo de su partido al gobernador. Coahuila conoce bien esas historias.

 

Todos lo consideraban

políticamente muerto,

los periódicos del puerto

su funeral festejaban.

Los periódicos gritaban

que era un hecho su despido

pero llegó su Partido

a poner punto y aparte

y por eso a Javier Duarte

le llaman El Renacido.

 

Comenzó con un mensaje

en mi teléfono Nokia:

“En el café La Parroquia

abuchean al personaje”.

Que con todo y equipaje

tomó un barco allá en el puerto,

pronosticaba un experto

“hay que ir haciendo su cruz”

y esa tarde en Veracruz

lo dieron todos por muerto.

 

Con pesada lentitud

por el suelo se arrastró

y gracias al PRI logró

salirse del ataúd.

Recuperó la salud

y aunque ni el diablo lo quiere

la crítica no lo hiere

ni pudo enjuiciarlo el PAN:

bien dice un viejo refrán

“mala hierba nunca muere”.

 

Terminarán las tormentas

que descomponen el mapa,

porque el pueblo de Xalapa

hoy lo llama a rendir cuentas.

Ya no habrá escenas violentas

ni desfalcos cotidianos,

le exigen los ciudadanos

en Veracruz, al poder,

que si algo va a renacer

sean los Derechos Humanos.

 

 cortandorabanos@yahoo.com