Cortando rábanos

Naufragar en el Nazas

Ya llega el 2015, y no quisiera despedir el año sin dedicarle unos versos a La Laguna y al esfuerzo de su gente que permite que nuestra región siga manteniéndose en pie. Vendrá el nuevo año, pero no se nos olvidan las  deudas: nos siguen faltando 42, mas los 300 de Allende, mas la transparencia, la democracia y la justicia. Todavía no empieza el año y ya tenemos tarea. Por lo pronto, ¡felices fiestas, nos leemos en 2015!
Entre nopales nací de ser poeta di trazas,eran de adobe las casas de Viesca hasta Mapimí de los viejos aprendí que el desierto es cosa seria y que el hambre y la miseria son menos cuando hay poesía en la mesa, cada día y el amor es la materia 
con la que el hombre construye su casa, no con ladrillos, con el canto de los grillos y con el agua que fluye. Que en la noche se escabullen la serpiente y el coyote y que un día el zopilote vendrá a comerse mis restos y con los ojos dispuestos veré cómo el sacerdote 
me despedirá del mundo y entraré en el cementerio a resolver el misterio del sueño largo y profundo y en el próximo segundo me recibirá en el cielo, con un tequila, mi abuelo, y entonces sí que habrá fiesta sonando a todo la orquesta las golondrinas al vuelo 
Pero para ese momento faltan todavía unos años subir algunos peldaños de vida, no de cemento. Yo seguiré en el intento de naufragar en el Nazas cumpliendo con la amenaza —perdone la policía— de difundir la poesía que he aprendido aquí, en mi casa.  


cortandorabanos@yahoo.com