Cortando rábanos

Nanas para Carolina

El mundo y nuestro país están muy lejos de ser perfectos: la realidad nacional se empeña en desmentir las ficciones oficiales. Pero entre la tensión que causan las vicisitudes cotidianas y la construcción del país que queremos, siempre es motivo de celebración saber que la familia crece. Van estas estrofas para Carolina Rodríguez Olmedo, recién llegada a esta fiesta, y mis mejores deseos para sus padres Vicente Alfonso e Iliana Olmedo.



Llegó por fin la cigüeña

con los Rodríguez Olmedo

y a cantarle yo procedo

mis versos a la pequeña.

Por ahora sólo sueña

en la cuna mi sobrina

aún no habla, no camina,

tiene el mundo por delante

dejen que contento cante

¡Bienvenida, Carolina!



Tus ojos no han visto nada,

todo es nuevo para ti:

Mamá no se llama así,

la almohada aún no es la almohada,

ni la pluma, ni la espada,

ni el huevo, ni la gallina:

pero el verso que ilumina

al mundo y que lo construye

ya permite que te arrulle

¡Bienvenida, Carolina!



Afuera te espera el mundo

con alegrías y tristezas

con dudas y con certezas

que cambian cada segundo.

Pero en tu sueño profundo

no te enteras si se inclina

la justicia o si germina

la planta de la esperanza,

tu mundo es sólo confianza

¡Bienvenida, Carolina!



Las palabras, poco a poco,

darán forma a tu universo

porque aprendemos del verso

el amor y el miedo al Coco.


Al nombrar algo, lo invoco:

la palabra es flor y espina

es veneno o medicina

pero eso es un tema aparte

hoy solo vine a cantarte

¡Bienvenida, Carolina!



Deja que salga la luna

llena, como cada mes,

para arrullarte otra vez

con esta canción de cuna.

Hoy nuestra buena fortuna

se asoma por la cortina,

duerme ahora mi sobrina

en su cuna y sólo sueña

llegó por fin la cigüeña

¡Bienvenida, Carolina! 



cortandorabanos@yahoo.com