Cortando rábanos

Sin Eco, todo es silencio

Murió en Milán el profesor Umberto Eco, a quien casi 40 universidades le dieron el doctorado honoris causa. Conocido por su primera novela, “El Nombre de la Rosa”, el también filósofo e historiador es un referente obligado para los estudiosos de la comunicación y el lenguaje en el mundo.

En sus letras se ocupa por igual de la leyenda del Santo Grial que de los efectos del internet en el periodismo o de las características de la canción contemporánea, y prácticamente no queda un tema sobre el que el sabio italiano no haya opinado alguna vez.

Descanse en paz, il professor.

 

Filósofo, historiador,

semiólogo y humanista,

inspirado novelista,

renombrado profesor.

Se ha marchitado una flor

pero el rosal no está seco

¿Quién podrá llenar el hueco

que deja en la humanidad?

El lenguaje a la mitad

quedó sin Umberto Eco.

 

¿A dónde irá Baudolino

después de hablar con Nicetas?

¿Renovarán los poetas

sus versos alejandrinos?

¿Se encontrarán los caminos

de nuevo con tu sandalia?

Sé que la parafernalia

de la escritura no ha muerto

pero con la voz de Umberto

se fue la mitad de Italia.

 

Quedó solo en el atril

-a expensas del bien y el mal-

aquel fraile medieval

Guillermo de Baskerville.

Tu pensamiento sutil

es la raíz de mi glosa,

está de luto la prosa,

Adso de Melk llora triste:

qué enorme lección nos diste

con El Nombre de la Rosa.

 

Con una gran parsimonia

tus funerales presencio,

no hay ruido, todo es silencio

en las aulas de Bolonia.

Transcurre la ceremonia

sin cura ni sacristán,

hoy tus alumnos no están,

son una ausencia en las bancas

y un rastro de rosas blancas

entre Turín y Milán.

 

cortandorabanos@yahoo.com