Cortando rábanos

¿Dorado o azul? da lo mismo

Las redes sociales, ya lo sabemos, pueden prestarse para las discusiones más triviales. En las últimas semanas una imagen de un vestido a rayas ¿es azul con negro, es dorado con blanco? circuló por nuestros muros virtuales generando los debates más encarnizados con argumentos que iban desde los bastones de la retina al pixelaje o el balance del color de las pantallas cibernéticas.

En todo caso, la solución del dilema nada nuevo o útil aportaría a la humanidad.

Gran metáfora de la oferta electoral, en la política actual pocas propuestas se ven. Se acercan las elecciones y -más que ver proyectos legislativos o administrativos- vemos guerra de candidatos, promoción de colores y personajes de cabaret destinados a aplastar por la chapucera vía de la polémica.

¿Cuándo vamos a empezar a discutir un proyecto de nación? ¿Seguirá la televisión imponiendo sus candidatos? Van mis rábanos sobre eso:


La polémica está al día

mi ojo está confundido:

¿Es uno o son dos vestidos?

¿Es daltonismo? ¿Es miopía?

Lo mismo ocurre en la vía

de la política actual:

hay un engaño visual

¿es diputado? ¿es actor?

podrá cambiar de color

pero la oferta es igual



¿Es dorado o es turquesa?

¿Verde tucán o priísta?

¿Será que engaña a la vista

tanta cínica promesa?

Que si el tricolor regresa

y el PRD se retira,

que si Cuauhtémoc suspira

volviendo a ser goleador:

su propuesta es del color

del cheque con que se mira



Aunque la vistan de seda

con moños de intelectual

mona plurinominal

Carmen Salinas se queda. 

Sigue girando la rueda

y quiero pedir prestado

otro refrán acertado

que dice (nadie se esponje):

Si el hábito no hace al monje

 menos hará al diputado. 



cortandorabanos@yahoo.com