2014 el segundo año

El segundo daño

 

Bajo la lógica de los partidos políticos, el segundo año de gobierno, —en el caso de los gobiernos municipales—, “es el  bueno”. Es un año corto, de diez meses, que finaliza el último día de septiembre de 2014, cuando se cumplan 24 meses de gestión. Si como punto de partida, tomamos lo hecho hasta ahora por los gobiernos municipales de la zona metropolitana de Guadalajara, sin ser adivinos, podemos augurar lo siguiente.

Guadalajara, castigada por la inseguridad, sin resultados, con una situación presupuestal apremiante y un escenario político complejo, lo mejor que le puede pasar a la ciudad es que el gobierno municipal deje de producir escándalos, de entregar el espacio público al comercio informal, de entregar las calles a los delincuentes, de parar el endeudamiento y  mantener su estrategia de montarse a proyectos heredados, como el de la Ciudad Creativa Digital e intentar reconstruir la confianza que ha perdido por parte de la ciudadanía.

Zapopan tiene mejor escenario. Superados las crisis de seguridad, los zapopanos han sabido plantear proyectos interesantes en materia de parques y reconfiguración del espacio público. Sigue siendo el municipio que más inversiones capta y ese puede ser una de las grandes fortalezas que puede aprovechar. Socialmente, sigue siendo un municipio de grandes contrastes y ese, quizá, es su mayor desafío.

Tlaquepaque seguirá bajo la misma lógica, un municipio políticamente estable y controlado, donde, si bien, no suceden grandes cosas positivas, tampoco negativas. Tlaquepaque es un ejemplo de administración política, más que un ejemplo de un buen gobierno, no obstante, esa condición le alcanza para mantenerse a flote.

Tonalá seguirá rezagado en todos los sentidos y en todos los temas. Este municipio tiene la habilidad de ser un espejo fiel de sus gobernantes y decir Jorge Arana, es decirlo todo.

Por su parte, Tlajomulco mantendrá su dinámica como gobierno innovador, transparente y bien administrado. Es de esperarse que el alcance de sus políticas se amplíe y siga siendo ejemplo de un gobierno eficaz y eficiente, que comunica y genera confianza.

Para este segundo año, la ciudad metropolitana seguirá extrañando una figura que integre las políticas públicas metropolitanas concernientes al desarrollo urbano. Habrá cambios en materia de movilidad, impulsados por el gobierno del estado, pero seguirá careciendo de un gran acuerdo en materia de transporte. Seguirá padeciendo la ausencia de políticas culturales de fondo y seguirá padeciendo la ausencia de un plan de desarrollo y promoción económica integral, incluyente y de largo alcance.  No espero equivocarme, simplemente, no espero nada. 

 

franklozanodelreal@gmail.com