El saldo de la ley de libre convivencia

Jalisco será el cuarto estado del país que cuenta con una legislación que permite la unión conyugal entre personas del mismo sexo. La ley aprobada, si bien es un paso adelante a favor de los derechos, no logró constituirse como el instrumento que muchos deseábamos, un instrumento de vanguardia que estableciera una paridad entre el matrimonio convencional, y el de las personas del mismo sexo.

El hecho mismo, de que la unión en cuestión no fuese referida bajo el concepto matrimonio, lo constata. Es, por decir lo menos, una ley eufemística. El segundo punto, crucial en la discusión, es que los derechos de terceros, en este caso, el de los niños, no fue tomado en cuenta. Los niños de este estado tienen derecho a ser adoptados por parejas, sean éstas heterosexuales u homosexuales.

Esto es imposible de entender para legisladores que actúan desde el prejuicio. Independientemente del resultado, el debate hizo visible quiénes somos.

El debate público permitió que unos y otros, libremente expusieran y defendieran sus convicciones. En redes sociales se pudieron ver posiciones inteligentes, pero también las intransigentes, las de quienes desde la intolerancia optaron por el insulto barato. El debate exhibió que no hay tema público que no se politice, pero también, dejó ver que hay de politizaciones a politizaciones.

El PAN actuó en congruencia con lo que es, defendió su ideario político y sus luchas históricas. Lo que el PAN no alcanza a ver, es que su congruencia histórica lo margina cada vez más de la realidad; que muchos de sus votantes sí cambian y están abiertos a las nuevas tendencias de pensamiento y sobre todo, de derechos.

El Movimiento Ciudadano, que en teoría abandera la izquierda más progresista, se vio tibio e incluso, alejado de una posición progresista. Más preocupado por el impacto electoral de su voto en el Congreso, y por minucias de técnica legislativa, dejó pasar la oportunidad para contribuir en la redacción de una mejor ley.

Jalisco tiene nueva ley. Una ley insuficiente. Pero tiene también el antecedente de una discusión que cambiará la forma en que debatimos. Tiene un nuevo escenario social, uno más abierto y tolerante que nos debe permitir avanzar en otros temas que cuentan con rezago, la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo y el derecho a que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo.

Pd: Una felicitación al Diputado Enrique Velázquez, promotor de la iniciativa y al Diputado Ricardo Rodríguez Jiménez, por su exposición de motivos.