Roberto López Arias

La llegada de Roberto López Lara a la Secretaría de Gobierno plantea a los jaliscienses una serie de interrogantes sobre el giro que dará el gobierno de Jalisco, no solo en la forma de hacer política, sino también, sobre cómo se concibe la política misma.

Sin duda, el gobernador del estado  de Jalisco aprovechará la coyuntura del relevo de Zamora, para reajustar la estrategia político electoral de su gobierno, así como los resultados de su gestión.

El gobernador se siente cómodo con Roberto López. Esa comodidad es producto de compartir códigos, historia y formas.

El nuevo secretario es un hombre de olfato y acción. Prefiere la sombra al reflector. Sabe en qué lugar y de qué forma ejercer el poder. Con su llegada, el gobierno gana en cohesión interna, aunque pierda un poco en experiencia. Pierde también, poder de interlocución con la federación, pero gana en control local.

La misión que tiene Roberto por delante, luce compleja, no obstante cuenta con aliados involuntarios para llevarla a cabo.

De entrada, debe ser un operador político que revierta la mala imagen del gobierno en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Siendo un hombre duro, se antoja difícil que Roberto López Arias abra un abanico amplio de diálogo, especialmente con sectores más progresistas. No se entenderían. Su misión es afianzar la estructura del PRI y activarla permanentemente.

Sus aliados involuntarios son el PAN, el PRD y el Verde Ecologista. El primero está eternamente dividido. Débil en su representación legislativa, con su estructura mermada, fragmentado como partido y sin liderazgos renovadores. El PRD, en lo suyo, obedeciendo a Raúl Padilla. Y el verde, se sabe, un partido comparsa, integrado por mercenarios de la política.

La agenda que va a enfrentar, además de la política, tiene que ver con la reforma al poder judicial, con los temas de política interna, como el de la presa del Temacapulín y la reforma política, —que, ojalá no termine siendo un instrumento para descarrilar otros proyectos políticos—.

Hoy por hoy, la percepción ciudadana no es positiva para el gobierno del estado, ni para el gobierno federal en temas como el desarrollo económico y la seguridad. Además, hay focos rojos en materia electoral en varios municipios, comenzando por la capital del estado, que es un desastre total.

El plazo que tiene el secretario para dar resultados es corto. En menos de un año habrá campañas, en el inter, tendrá que haber gobernabilidad y gobernanza, todo lo que no suceda en este marco, se reflejará en las urnas. Hoy, ya se refleja en la percepción.

 

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