Recuperar Jalisco y México

Si como trascendió, el gobierno federal diseñó y echó a andar un operativo para detener al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, resulta evidente que adentro de la corporación, hubo fuga de información que le permitió al CJNG boicotear dicho operativo, y de paso, mandar un mensaje de poderío logístico al gobierno local y federal.

Ni Peña Nieto, ni Sandoval Díaz pueden con el paquete. El fracaso de uno, lleva al fracaso del otro en materia de seguridad. Ambos gobernantes, desde el inicio de sus gestiones siguieron un guión autodestructivo: fingir que nada pasaba.

Pensaron que al echar la basura debajo de la alfombra, nadie se daría cuenta que la casa estaba sucia. Optaron por estrategias meramente mediáticas, en un desprecio absoluto al sentir de la población. Enfrentaron con desdén una serie de hechos que encendían focos rojos, reduciéndolos a “casos aislados”.

Lo ocurrido el primero de mayo demuestra varias cosas. La primera es la incapacidad del Estado por mantener el mismo nivel de atención y concentración en distintos frentes a la vez. La lección es que el gobierno federal no puede con todo al mismo tiempo.

Segundo, no hay estrategias diferenciadas para atender lo que sucede en Tamaulipas, de lo que sucede en Michoacán, de lo que sucede en Guerrero y lo que está sucediéndole a Jalisco.

Todo entra en el mismo costal de los toletes, las metralletas, los despliegues militares y se acabó. Ningún genio ha reconsiderado replantear la estrategia y golpear fiscalmente a los delincuentes. Ningún genio ha elevado la prevención al rango de política pública nacional, para evitar el reclutamiento de jóvenes. Ningún genio del estado mexicano se le ha ocurrido que la pobreza y la desigualdad orillan a muchos mexicanos a buscar el sustento en actividades ilegales. Siguen obcecados en perseguir a 123 delincuentes de alto perfil, mismos que serán relevados por otros, o sustituidos por otros grupos, tal y como lo hizo el CJNG ante el desmembramiento de templarios, zetas y anexas.

¿Cómo es posible que en Jalisco, teniendo un fiscal general con 9 años al frente de la seguridad en el estado, haya sido posible que en sus narices creciera y se fortaleciera un grupo criminal como el CJNG? ¿Qué hacen las agencias de inteligencia mexicanas para anticiparse a hechos como los que han ocurrido en Nuevo León, Tamaulipas, Michoacán y Jalisco? A eso se le llama fracaso.

Hay que recuperar Jalisco y México y hay que hacerlo unidos como sociedad contra quienes, por su ineptitud, han echado a perder nuestra seguridad.

 

franklozanodelreal@gmail.com