Israel

El pueblo, el ejido

En materia literaria, sabemos poco del Israel contemporáneo, ello a pesar de que, a lo largo de poco más de una centuria, trece escritores judíos han ganado el nobel de literatura. De esa lista, sobresalen algunos nombres que la mayoría de los lectores conocen: Henry Bersong, Elías Canietti, Joseph Brodsky y Elfried Jelinek.

No obstante, la presencia de Israel en la FIL Guadalajara, nos da la oportunidad de conocer con mayor amplitud a este fascinante pueblo, en torno al cual, se despiertan pasiones, lo mismo que prejuicios. Hoy no se puede entender el mundo de la política y de la economía sin conocer el marxismo.

Hoy no se puede entender el mundo de la psicología, sin comprender a Sigmund Freud. Hoy no se puede entender el avance de la física contemporánea sin las aportaciones de Albert Einstein. Hoy no se puede hablar de música contemporánea sin mencionar a Leonard Cohen, Bob Dylan,  Lou Reed, Michael Nyman, Philip Glass.

Hoy no se puede tener un panorama completo del cine sin nombres como Spielberg, Woody Allen, Polanski, los hermanos Wachowski, por citar a los más visibles. Hoy no se puede nombrar la historia del arte contemporáneo excluyendo el trabajo de Modigliani o Chagall.

Tampoco se pueden borrar de las páginas del pensamiento los trabajos de filósofos como Spinoza, Benjamin, Arendt, Berlin, Caraco, Derrida, Fromm, Popper, Husserl, Khun, Levinas, Adorno, por citar algunos.

En conclusión, Israel es algo más que su Estado y las lógicas que actualmente lo rigen. Israel es algo más que un territorio y su disputa con Palestina. Israel es algo más que el odio que muchos, desde la ignorancia, le profesan.

Israel es algo más que una víctima atrapada en la nostalgia del holocausto. Israel es algo más que el judaísmo, es diversidad y pluralidad de ideas vivas. Israel es una parte de nuestra cultura, esa es quizá, una de las grandes aportaciones de la diáspora. También, es parte de nuestro aprendizaje del otro, y del avance de la inclusión y del respeto al otro en su diferencia.

Israel es una pieza fundamental en la historia de la humanidad, que por sus aportaciones al arte, a la ciencia, a la filosofía, a la economía y a la medicina, lo hacen un digno invitado a nuestra ciudad y a nuestro país. La presencia de este país, que son muchos países y muchas culturas tejidas por un hilo histórico, se convierte en una oportunidad única para comprendernos mejor a nosotros mismos.

Aprovechémosla.