Elecciones 2015. Yo boto por el balón

Ayer domingo arrancaron en todo el país las campañas políticas para renovar el congreso federal. Sin duda será la prueba de fuego para el Instituto Nacional de Elecciones, que ha sido severamente criticado por su incapacidad de detener al Partido Verde Ecologista con sus recurrentes violaciones a la ley.

En el escenario nacional hay dos focos rojos, Guerrero y Michoacán. En Guerrero prevalece la amenaza de bloquear la realización de las elecciones en algunos municipios. Por su parte, en Michoacán, la inseguridad que hay en algunas zonas de ese estado, podría poner en entredicho la legalidad y legitimidad de los resultados electorales.

En el plano nacional, son cinco los partidos que tienen posibilidades de tener una presencia importante en la cámara baja. En primer lugar el PRI, que según encuestas publicadas por diversos medios, encabeza las preferencias. El PRI viene a la baja. Carga con el desgaste de las reformas, especialmente la hacendaria y con la pésima popularidad del Presidente Peña Nieto, producto de respuesta tardía del gobierno ante la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y el escándalo del conflicto de interés suscitado por la casa blanca.

En segundo lugar, el PAN, que según las mismas encuestas le está disputando al PRI el primer lugar de las preferencias. El PAN ha capitaliza una buena parte del descontento de la gente, especialmente de las clases medias. Hace dos años, resultaba impensable ver a un pan electoralmente competitivo, pero los errores del gobierno federal actual lo han beneficiado.

En tercer lugar estaría el Partido de la Revolución Democrática. El PRD llega muy debilitado. La desbandado del grupo afín a Andrés Manuel López Obrador, el desempeño de su actor político más visible, Miguel Angel Mancera y el escandaloso gobierno de Ángel Aguirre, le están cobrando la factura.

Muy cerca de ellos, viene el Partido Verde Ecologista, esa pandilla de descarados que, a golpe de spots a logrado consolidarse como la cuarta fuerza electoral. Y en seguida, Morena, el partido político formado por Andrés Manuel López Obrador, que ha dividido a la izquierda y sin duda, aprovechará estas elecciones intermedias para construir la plataforma para Andrés Manual, para el 2018.

Estas elecciones serán un termómetro de lo que puede pasar dentro de tres años. Está claro que habrá un congreso dividido y que en ese escenario, los que ganan son el PAN y el PRD. El rival a vencer será el abstencionismo, ese sigiloso aliado del corporativismo. De los partidos depende que los ciudadanos salgan a votar. Por el bien de todos, ojalá así suceda.  


franklozanodelreal@gmail.com