El cielo se está cayendo

Si los ánimos del fin de 2016 estaban caldeados, los del inicio de 2017 están peor. Hay razón de sobra. La corrupción, la impunidad, la desvergüenza de gobernantes, diputados y senadores. A eso sumémosle la amenaza del gobierno de Trump. Todo el mundo, del presidente a los partidos, de los opinionadores a los saqueadores, corren de un lado a otro como pollos descabezados. Que haya disturbios generalizados en un país donde tantas cosas andan mal era de esperarse. Pero estas no son formas.

La ausencia de liderazgos claros es lo que alimenta esta espiral de miedo, rabia e indignación.

La proverbial gota que derramó el vaso fue el «gasolinazo». Es aquí donde veo que muchos organismos de la sociedad civil, activistas y opositores han fallado.

La gasolina en México es barata. Aún ahora. El promedio mundial del precio de la gasolina anda arriba de los 23 pesos.

Las protestas por el gasolinazo revelan la ausencia de análisis. La repetición de los lugares comunes.

Aún cuando fuera la gasolina más cara del mundo, como dicen algunos análisis trucados, ¿no cree usted que la lucha debería ser por inversiones en logística y transporte público y no por el continuado subsidio a la gasolina? Un subsidio injusto y perverso que favorece más a los que más tienen.

Los mexicanos estamos ante una oportunidad de destetarnos de la droga de la gasolina barata. Usar con más racionalidad el coche. Compartir viaje. Usar la bici. Caminar. Crear mercados campesinos donde los productores ofrezcan su producción local a los consumidores locales.

¿De verdad necesitamos ciruelas de Chile en pleno invierno?

Consumir local y de la temporada es un primer paso hacia la sustentabilidad. El dinero se quedaría en nuestra región y no en los bolsillos de accionistas lejanos. Podríamos transformar este desierto verde de alfalfa en un mosaico diversificado que nos nutra y le dé un respiro a nuestros ríos y a nuestros acuíferos. Podríamos enfocar nuestra ira en exigir una verdadera rendición de cuentas a quienes, según esto, nos gobiernan.


fvaldesp@gmail.com / twitter @fvaldesp