Pedales y seguridad

El Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes dio a conocer recientemente su análisis sobre la seguridad vial para los ciclistas en México. Vale la pena repasar algunos datos que este consejo de la Secretaría de Salud comparte.Los accidentes viales son la octava causa de muerte en el mundo. Afecta, sobre todo, a jóvenes entre 15 y 29 años de edad. La mitad de todos los fallecimientos son usuarios vulnerables –peatones (22%),ciclistas (5%) y motociclistas (23%). La otra mitad son conductores y ocupantes del auto.Bajando a nuestro país, la Conapra informa que en 2013, se registraron 5 mil 988 incidentes en los que estuvieron involucrados ciclistas. Esto se traduce en 7 mil 428 bicicletas accidentadas, 2 mil 830 lesionados graves y 205 ciclistas muertos por incidentes de tránsito.El nivel de inseguridad vial que aqueja a los ciclistas en México se lo achaca la Conapra a una deficiente gestión de los responsables de movilidad. Esto es, no se asume al ciclista como un usuario vulnerable de la vialidad merecedor de mayores derechos que le den mayor protección. También hay poca investigación sobre el ciclismo lo cual lleva a que haya datos incompletos y a que no se conozcan y tipifiquen cosas tan básicas como los factores de riesgo que el ciclista enfrenta. También la Conapra apunta a una infraestructura inadecuada, es decir, Intersecciones inadecuadas, no diseñadas para ciclistas como nuestros puentes y cruceros “inteligentes”. La ausencia de cajas de seguridad las cuales ya las contempla el nuevo Reglamento Metropolitano de Movilidad en La Laguna pero que no se han pintado en los cruceros semaforizados. La ausencia de carriles exclusivos que al parecer ya llegarán, al menos a Torreón, para el 2015. La presencia de barreras en las vías, el mal estado del pavimento y la mas iluminación.Por otra parte, la Conapra también señala el uso de bicicletas de mala calidad, el poco uso del equipamiento de seguridad como luces y chalecos reflejantes y la falta de una cultura de mantenimiento preventivo. Por supuesto que también menciona las conductas inseguras por parte de los ciclistas pero, sobre todo, de parte de los conductores de los vehículos de motor. El resultado de este estado de cosas es que, de 2003 a 2013 si bien ha habido en México una disminución de 26.1% en el número de accidentes y un descenso de 25.3% en el número de heridos graves, la cantidad de muertes ha aumentado 48.7%. Menos accidentes, pero más graves. Para las bicis, los horarios de mayor siniestralidad son de las siete a las diez de la mañana y de las seis de la tarde a las ocho de la noche. Estas cifras son de esperarse pues se tratan de las horas en que el tráfico de vehículos de motor -los verdugos de esta historia- es más intenso.Para 2013, los estados de Guanajuato, Colima, Yucatán, Nuevo León y Sonora concentran el 44.5%de los accidentes de tránsito en los que estuvieroninvolucrados ciclistasde todo el país. Para ese mismo año, los estados de Guanajuato, Aguascalientes, Tabasco, Distrito Federal y Puebla Concentran el 48%de las defunciones de ciclistas de todo el país.Aunque los números absolutos de accidentes y muertes de ciclistas son bajos, hay que considerar que, por cada mil accidentes de coche, hay 6.2 muertos entre ocupantes del vehículos mientras que por cada mil accidentes de ciclistas, hay 29.4 muertos. Además, por cada mil accidentes de coches hay 39.1 ocupantes con lesiones severas mientras que, para cada mil accidentes en los que participa un ciclista, el número de heridos graves se eleva a 780.8.Queda claro que, por un lado, la tajada de león del presupuesto vial se la llevan los coches mientras que la cuota gorda de muertos y heridos la ponemos los ciclistas. Dos desequilibrios que están ligados de manera íntima y fatal.


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