Daños al Cañón de Fernández

La nota periodística fue regalo envenenado de Navidad. En el Cañón de Fernández se estaban cortando y “podando” árboles en una labor de limpieza solicitada por la Secretaría de la Defensa Nacional para realizar mejor las labores de vigilancia. También en Navidad pude ver fotografías de esta tala y poda tomadas por la administración del Parque Estatal.

La escena era devastadora: árboles, mezquites en buena parte, hechos leña y apilados a la orilla del camino.Luego vino la alarma de los vecinos del lugar al ver salir camiones cargados de leña y las explicaciones del Director de Medio Ambiente y Ecología de Lerdo, el biólogo Eduardo Escobedo, quien se declaraba al frente de esta tala.

Aducía el funcionario estar realizando una labor de limpieza de árboles “muertos” para permitir el mejor desplazamiento de las camionetas del ejército por el Parque Estatal Cañón de Fernández. Hasta esa nota, Escobedo afirmaba haber extraído quince toneladas de madera para regalarlos a quien quisiera en el Parque Raymundo.

El corte de árboles es una actividad regulada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La Semarnat precisa que quien desea cortar la madera (en este caso el biólogo Escobedo) acredite la legal posesión del predio donde se quiere hacer la tala. Así mismo que presente un manifiesto de impacto ambiental elaborado por un técnico certificado.

Como esta tala se realizó en un área natural protegida, debe existir la anuencia de la administración del área y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Nada de esto se hizo.

Fue una actividad ilegal de pe a pa.Ante este abuso y este crimen, denuncié al funcionario municipal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para que investigue y sancione al responsable.

Así fueran árboles muertos, el biólogo Escobedo parece ignorar que un árbol muerto, caído o en pie, soporta más vida que un árbol vivo y por ello es un factor clave en la integridad biológica de un área natural como el Parque Estatal Cañón de Fernández.

No debemos permitir que se continúe dañando este sitio maravilloso, patrimonio natural de todas las generaciones de laguneras y laguneros. Los de ayer, los de hoy y los de mañana. 


(twitter.com/fvaldesp)