Comiendo animales, la crueldad

De nuevo, por trabajo, me encuentro fuera de La Laguna. Hermosillo y Tucson para ser precisos. Esta mañana tuve una charla con un estudiante de cuarto semestre del Instituto Tecnológico de Hermosillo.

Carlos decía no comprender a los que salvan perros y son carnívoros. Para él -y tiene razón- los perros, las vacas, los cabritos, los corderos, las gallinas y los cerdos son capaces de sentir sufrimiento por igual.

Quizá lo que nos divide es una barrera de lenguaje. Pero ver a alguien maltratar a un perro debería ser tan aversivo como ver como se trata a las vacas lecheras en los establos laguneros, para no ir tan lejos. O la manera cruel en que la ganadería industrial trata hoy a los cerdos, a los pollos, a los cabritos y a las reses.

A estas alturas se impone una revelación: no soy vegetariano. De un tiempo acá como menos de la mitad de la carne que solía y prácticamente no consumo lácteos. No lo hago, o lo hago menos, por diversas razones. Una, la del sufrimiento. Una vez que alguien levanta el velo que esconde la forma en que producimos los alimentos de origen animal, mi reacción es de disgusto y revulsión.

Cuesta trabajo, pero no tanto, ver que nuestras vacas lecheras no pastan en verdes praderas ni tienen chefs y maestros de yoga a su disposición. Darse cuenta que pasan sus vidas enclaustradas en corrales que acumulan sus heces -su caca, vamos- a gran profundidad.

Que se les cría para una tasa de secreción de leche inaudita y antinatural y que se les mata a la edad de cinco años, o antes, cuando su vida natural es de más de quince.

Jonathan Safron Foer, autor de Comer Animales pregunta: “¿Que tan destructiva tiene que ser una preferencia culinaria antes que decidamos comer algo diferente? Si cotribuimos al sufrimiento de miles de millones de animales que llevan vidas miserables y mueren, muy a menudo, de maneras horribles no es motivante, entonces ¿Que cosa si nos motivaría? Si ser el principal contribuyente a la amenaza más seria que enfrenta la humanidad (el calentamiento global) no es suficiente ¿Qué sería una buena razón? Si estamos dispuestos a evadir estas preguntas de conciencia al decir “ahorita no” ¿entonces cuando? 


twitter/fvaldesp