Ciclocarril en la Colón, ciclocarriles en todo Torreón

Premeditación. Alevosía. Ventaja. Nocturnidad. Con todas las agravantes, las ciudadanas y los ciudadanos organizados y a favor de la movilidad no motorizada decidimos celebrar el 22 de septiembre, Día Mundial sin Auto, regalando líneas de vida a la ciudad de Torreón. Trazamos un bici carril en la Calzada Colón.

En la Comarca Lagunera suceden demasiados accidentes en los que peatones y ciclistas pierden la vida. Este escándalo, estas veintenas de muertes anuales sin sentido, de muertes evitables, parecen no motivar a nuestras autoridades. Lo más básico que un gobierno debería proveer a sus ciudadanos es seguridad. Cierto, en nuestra comarca las balaceras, los secuestros, las extorsiones y los atracos son cosa de un día sí y otro también. Pero como trágico telón de fondo de esta situación tan a toda madre, está la añeja inseguridad vial. Los muertos de hoy, los de nuevo cuño, los de balazo y degüello se suman, desde hace seis, siete años a la lista interminable de peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas muertos en accidentes tan horribles como evitables. Aún así, en la Zona Metropolitana de La Laguna se insiste en invertir la totalidad del presupuesto de movilidad en los vehículos de motor. Todo el dinero para que haya más coches, más rápidos. Es decir, todo el dinero para que haya más muerte.

Por esa razón Ruedas del Desierto, Eco-ciclismo, Moreleando de vuelta al centro, Rilas Malditas e Intrépidos Punkciclistas decidimos unir nuestros esfuerzos para dar este regalo de vida a una de nuestras ciudades. Con el ciclocarril de la Calzada Colón quisimos llamar la atención de las autoridades para que lo mantengan y lo protejan y también para que lo prolonguen hacia otras partes de nuestras ciudades iniciando así una nueva era de políticas de movilidad ilustradas, sustentables y equitativas.

El Día Mundial Sin Auto es una iniciativa ciudadana y de algunos gobiernos municipales para desincentivar el uso del coche, viendo que su uso a gran escala está produciendo daños en el ambiente y en la salud pública y que demanda elevados montos de dinero en infraestructura. El 22 de septiembre se pide a los ciudadanos que dejen el coche estacionado y que prueben moverse a pie, en patines o en bici. Aunque la idea ya venía de muchos años atrás, es a partir de la década de 1990 cuando comienza a adoptarse en muchas ciudades del mundo.

Este 22 de septiembre surgió una iniciativa mundial llamada “Bicis por la vida” (bicisporlavida.org) que promueve la bicicleta como un medio de transporte de uso cotidiano en las ciudades del mundo. La idea de la celebración era desplegar ideas originales y creativas para mejorar las condiciones de seguridad de quienes nos movemos en bici, en patines o a pie. Nuestros grupos decidimos realizar dos acciones el 22 de septiembre: en la madrugada, transformar el carril derecho de la Calzada Colón en Torreón en un ciclocarril y, en la tarde, inaugurarlo con un paseo.

La planeación se desarrolló desde un mes antes. Se diseñaron actividades para recolectar fondos (una hamburguesada, colecta de donativos). Se hicieron comisiones para conseguir los materiales, diseñar los esténciles, habilitar el compresor para la pistola de aire. Se analizaron los reglamentos para preparar los alegatos legales en caso de ser detenidos por la autoridad. Se contactaron periodistas amigos para tenerlos alertas por si algo sucedía. Se reclutaron voluntarios y a las cuatro de la mañana nos lanzamos a pintar líneas de vida en la más emblemática de nuestras calles, la Colón. Emblemática no solo por su belleza sino también por ser la primera calle donde se prohibió la circulación de las bicicletas. O, al menos, eso creíamos.

En el debate que se generó con la autoridad en los días siguientes -finalmente se trató de una actividad presuntamente ilegal- nos dimos cuentas de una cosa: las señales viales que prohiben la circulación de ciclistas por la Colón, los pares viales y los puentes vehiculares son, además de irracionales, ilegales. No son ley. En su momento fueron tan sólo puntada de algún funcionario o alcalde.

Lo que sí es ley es que el carril derecho es dominio del ciclista. Así lo marca el Reglamento de Tránsito y Vialidad de Torreón. De manera qué, aquello que pensamos ilegal -pintar el ciclocarril- resultó una acción no sólo legal sino que corrige una ilegalidad -y por tanto una injusticia- perpetrada por la autoridad contra la ciudadanía. El carril derecho de la Colón -y de todas las calles de Torreón- son de los ciclistas. Una acción imaginativa, casi lúdica, de grupos ciudadanos laguneros creó, de un brochazo, la red de ciclocarriles que requerimos. Con voluntad, imaginación y un poco de dinero, pintando en cincuenta minutos 2.2 kilómetros de ciclocarril. Y eso, creo, es motivo de celebración. ¿O no?

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