El Ahuehuete

El 9 de julio, Día del Árbol, el alcalde de Torreón, Miguel Riquelme, plantó dos ahuehuetes en la Plaza de Armas. Hoy hay uno en cada esquina. El ahuehuete Taxodium mucronatum es una conífera como los pinos, abetos, oyameles, y araucarias. Todos gimnospermas, plantas antiguas que no producen ni flores ni frutos pero sí semillas, como los piñones.

Gimnosperma significa semilla desnuda, una referencia a la ausencia de fruto. Las semillas se guardan en el cono, razón del nombre: coníferas.

Cómo salen y cómo se distribuyen esas semillas para asegurar la continuidad de la especie es una historia fascinante de co-evolución con algunas aves o con los incendios, pero esa es otra historia para otra ocasión.

El ahuehuete se distingue de otras coníferas en que llega a perder su follaje en invierno. Si viajaramos en el tiempo al Cretáceo, hace más de 55 millones de años, encontraríamos dinosaurios y ahuehuetes. Es raro que existan tan pocas coníferas deciduas (que pierden las hojas) pero se entiende revisando la historia climática del planeta.

La Tierra en el Cretáceo era un planeta caliente. Había cocodrilos y palmas más allá del círculo polar ártico. Había ahuehuetes en el polo.La pérdida de hojas fue una adaptación evolutiva para sobrevivir en el polo norte. Un sitio caliente entonces, ya lo dijimos, pero con una noche de seis meses o así.

Sin luz no hay fotosíntesis ni posibilidades de seguir creciendo. Los ahuehuetes -y unas cuantas coníferas más- se iban a dormir la larga noche polar perdiendo las hojas.

El clima cambió y el ahuehuete se refugió, con todo y sus adaptaciones polares, en sitios de clima más suave como El Tule, Oaxaca, o las orillas del Nazas y del Aguanaval. Vive siempre al pie del agua y es muy adaptable y sobrevive en otros climas.

Me he encontrado ahuehuetes mexicanos en el parque de Potsdam, la capital imperial de Federico II y en el madrileño Parque del Retiro.En Prodefensa del Nazas nos inspiramos en los ahuehuetes: en su rectitud, su adaptabilidad, y su inflexible vocación de permanencia.

Estamos puestos a resistir el vendaval de las calumnias y las agresiones que buscan distraernos de la tarea que tenemos delante: la protección de ese espacio natural, patrimonio de todos los laguneros. 


twitter.com/fvaldesp