Las elecciones internas en el tricolor

El pasado domingo se efectuaron en todo el Estado, las elecciones internas del Partido Revolucionario Institucional, a fin de elegir a su dirigencia por los próximos cuatro años, más de 4 mil consejeros acudieron a las urnas, en un proceso prácticamente sin incidentes.

La fórmula integrada por Santiago García López y Luz María Ramírez Cabrera, salió avante por más de 800 votos, superando a Alejandro Lara Rodríguez y María Consolación Castañón  Márquez.

La jornada fue tranquila y no existieron incidencias que comentar, aunque existen algunos señalamientos de “compra de votos”, lo cierto es que la diferencia  no deja dudas sobre el triunfo de García López.

El reconocimiento de Alejandro Lara Rodríguez al triunfo de su contrincante, es una postura que todo contendiente que no es favorecido con la votación debe de asumir; sabemos que es difícil, sobre todo porque se hace todavía con la temperatura muy alta al finalizar el cómputo correspondiente. 

La fórmula que se vio favorecida con el voto mayoritario de los consejeros, tiene enfrente un duro trabajo, sobre todo por los tiempos que se avecinan, en donde tenemos que prepararnos para vencer al verdadero enemigo político.

La relación o interlocución con el grupo que apoyó a la otra representación, tendrá que privilegiarse, simboliza una corriente interna importante que también es priista y a la que se le debe tomar en cuenta.

Se acabó la contienda, es hora de trabajar juntos, de hacer equipo, como lo señalé en la anterior colaboración a este medio, la madurez, oficio y tacto político, debe salir a flote en todos los priistas, pero fundamentalmente en la nueva dirigencia y en el grupo que no fue favorecido.

La victoria y la derrota, no son eternas, bajo esa premisa, se debe trabajar teniendo en cuenta que la contienda que recién concluyó, es con los de casa, viene la buena y obliga a enfrentarla juntos.

No se deben cometer errores, los del pasado, nos han cobrado grandes facturas, recordemos que en el año 2005, la fórmula que encabezaba, Miguel  Ángel Chico y Bárbara Botello, resultó abrumadoramente ganadora.

Esa fórmula, paradójicamente fue apoyada en gran medida por el grupo que ahora fue vencido y muchos priistas de ese grupo no favorecido en el 2005, ahora fue determinante para quienes obtienen la victoria.

Por desgracia, en aquella ocasión no existió, un reconocimiento para quien se levantó con el triunfo, lejos ello, se hicieron cuestionamientos  y varios integrantes del  grupo vencido, nunca trabajaron en unión con la dirigencia en el Estado.

Con responsabilidad, ganadores y vencidos, deben sumar al partido, no nos podemos dar el lujo de jalar cada quien por su cuenta, la militancia que son mucho más que los consejeros y nuestro instituto político, así lo reclama.

Quienes encabezan los grupos, son doblemente responsables en base a su liderazgo, de dirimir cualquier conflicto o actitud poselectoral que no tenga como fin el trabajo por el partido desde cualquier trinchera.

Como lo señalé en el artículo anterior, nadie es dueño del partido y mucho menos de la voluntad de los priistas; en el trabajo partidista y en su distribución, debe privilegiarse el perfil de quien lo desempeñará, no el grupo o corriente al que pertenece.

Son tiempos de verdaderos cambios, actuemos en consecuencia; a partir de ahora no debe haber ni vencidos ni derrotados, somos un todo, asumir una postura contraria sería más que lamentable.

Se aproximan las elecciones intermedias, el tiempo está encima y las tareas habrán de dirigirse a la construcción y reactivación de comités seccionales, hacer trabajo de campo, recorrer el estado bajo una agenda con prioridades y responsables.

Los priistas en el estado hemos batallado mucho con negociaciones, el olvido durante años de CEN de nuestro partido, con intrigas internas y luchas fratricidas, con exclusiones de corrientes, ya basta.

Esta nueva dirigencia, tiene la oportunidad de demostrar que las cosas se pueden hacer diferentes, sin revanchismos, actuando con verdadera responsabilidad política.

Nuestros cuadros, son muy superiores a los que encontramos en otros partidos, sólo tenemos que reconocerlos, las promesas a la militancia deben pasar al terreno de la realidad, de los hechos.

El análisis de los resultados en esta elección y el porqué, toca hacerla a  cada  priista en lo individual y sea cual sea la conclusión a la lleguemos, debemos tener en claro que la diferencia fue considerable, que esa fue la voluntad de la mayoría de nuestros correligionarios.

En los grupos que apoyaron a las dos fórmulas que finalmente contendieron, hay priistas distinguidos, con experiencia, oficio político y que traen muy bien puesta la camiseta, aprovechemos esa parte.

Mi reconocimiento a todos los consejeros que acudieron a votar, el domingo pasado en todo el estado, demostrando que podemos ser capaces de enfrentar este tipo de ejercicios democráticos, sin incidentes que lamentar, en forma pacífica y responsable.

A  los contendientes, Santiago García López y Luz María Ramírez Cabrera; Alejandro Lara Rodríguez y María Consolación Castañón  Márquez, igualmente mi reconocimiento y felicitación, además a los dos primeros por el triunfo logrado; a trabajar se ha dicho.

ftotrejo@gmail.com