Qué nos dejan las elecciones intermedias (última parte)

En nuestras pasadas colaboraciones, señalamos que el PRI, a nivel nacional salió airoso en estas elecciones y que para sorpresa de muchos, a la luz de la frialdad de los números,  el electorado no reprobó al Presidente Peña Nieto.

Destacamos el triunfo de candidatos independientes, en varios lugares, sobre todo el del “bronco”, aunque, cuestionado por muchos que sostienen que es parte del sistema, lo cierto es que  resulta un parteaguas en esta democracia muy a la mexicana.

El gran ganador a nivel nacional Morena y los  perdedores el PRD que disminuyó sus curules federales y presencia importante en delegaciones, así como el PT que le dijo adiós al registro.

Y en el terruño, el tsunami Azul borró al tricolor de forma impresionante en prácticamente todo el Estado y en nuestra ciudad particularmente fue una derrota estrepitosa y para el análisis.

Si bien, ya no deja nada bueno buscar y encontrar culpables, es obligación de las dirigencias de cualquier instituto político hacer un análisis de los resultados obtenidos, sean buenos o malos.

La pésima actuación  de los delegados  tricolores asignados, es factor de derrota, la pasividad, falta de oficio y desconocimiento del priismo en el estado y en particular de León, de estos señores y del dirigente estatal abonaron a estos resultados.

Pero, ¿qué fue lo que pasó en estas elecciones intermedias?; después de un hartazgo de 24 años donde esta ciudad fue gobernada por administraciones emanadas del PAN, hace 3 años dio un vuelco eligiendo al tricolor y sus aliados pues en materia electoral los cambios no  pueden ser tan radicales, a menos que exista una o más variables catastróficas.

Córdoba Villalobos, sin duda es una persona respetable y respetada, con capacidad y talento, con reconocimiento social y político como funcionario,  profesionista, investigador, académico etc.,  es decir, brilla con luz propia.

La participación del galeno leonés en la política data de 1994, donde funge como ciudadano consejero del IEEG, período que concluyó en el  2002, como presidente Consejero del mismo.

Aunque forma parte del discurso de aquellos no favorecidos con los resultados electorales, José Ángel fue cuestionado en su momento por los partidos de oposición, entre ellos el Revolucionario Institucional quienes veían parcialidad en sus decisiones.

A menos de un año, de concluir con su encargo ciudadano al frente del organismo electoral, se afilia al PAN y es Diputado Plurinominal, (2003-2006) iniciando su participación política partidista, lo que le valió severas críticas, sobre todo del PRI.

En 2006, al concluir su encargo como diputado plurinominal del PAN, es nombrado Secretario de Salud, renunciando en 2011 para contender por la candidatura azul a la Gubernatura, misma que perdió con el actual Gobernador en Enero y Febrero de 2012.

En el mismo mes de febrero, José Ángel Córdoba Villalobos, para sorpresa de muchos,  estuvo cerca de ser el abanderado del PRI a la gubernatura del estado, incluso algunos medios locales y nacionales así lo consignaron, sin embargo Juan Ignacio Torres Landa logró sobreponerse, a lo que muchos priistas censuraron.

Con posterioridad, marzo de 2012, El Doctor Córdoba Villalobos, regresa a la Administración de Felipe Calderón como Secretario de Educación Pública, misma que concluye con el sexenio, renunciando a la militancia del PAN en Enero de 2013.

Ya desde febrero del año  2014,  en un evento Estatal del Movimiento Territorial del PRI, que encabezaba en ese entonces Alejandro Arias Ávila, el Doctor es presentado en el evento como amigo de los emetistas, surgiendo desde ésa época la posibilidad de contender por el tricolor.

A partir de ahí, el priismo ya dividido desde entonces, fijó sus posturas al grado tal que el actual presidente del Partido en el estado, descalificó al galeno leonés y señaló que se formara en la fila.

Si a lo anterior le abonamos que el Partido Verde Ecologista, impulsó la candidatura y las relaciones de las dirigencias verdes y priistas no son buenas, necesariamente vamos encontrando luz a las respuestas.

El grupo que gana las elecciones a la dirigencia Estatal del PRI, es un grupo antagónico a la dirigencia en esa época del  Movimiento Territorial, quien de alguna manera coloca como prospecto al Médico Leonés.

Las críticas de corrupción  a la actual Administración, la guerra entre los otrora unidos verde ecologistas y tricolores en el interior del Ayuntamiento, que por desgracia continúa, contribuyeron a esta derrota.

El PRI, tradicionalmente cuanta con un voto duro que oscila entre los 80 y 85 mil votos, mismos que en esta elección pudiéramos decir conservó, sin embargo habrá que preguntarnos si estos son en realidad el voto recurrente del tricolor, lo cual es poco creíble tomando en cuenta  el perfil del candidato.

Es probable que el voto duro del PRI no haya considerado a Córdoba como su candidato y no salió a votar, o bien deben buscarse las causas, así como también aquellas que desencadenaron y dieron como resultado esta catástrofe.

El candidato con toda seguridad encontrará otros espacios, pues capacidad la tiene, los partidos derrotados a reagruparse y a trabajar sin filias ni fobias, lo cual resulta complicado y los ganadores a cumplir con el electorado, no tienen pretexto.

ftotrejo@gmail.com